viernes, 1 de junio de 2012

WHATEVER

Confieso que me cuesta salir de mis amistades, por eso la mayoría de las veces son ellas quienes salen de mí, pero estoy conciente que al igual que todo en esta vida la amistad también es perecedera, sujeta a cambios, que estamos en la vida de los amigos durante ciclos donde ambos aprendemos y que aunque no queramos la amistad se va sumergiendo en una especie de limbo hasta que pasa algo que rompe el lazo y la amistad pasa a otro ciclo con nuevos protagonistas.

En estos días salí de un amigo, al que siempre he querido y admirado mucho, lo conocí hace muchos años, y siempre estuve conciente de sus problemas para socializar y de otros tantos problemas que tiene, pero él es un hombre brillante, uno de los tres hombres mas brillantes que he conocido en mi vida, habla varios idiomas, tiene un par de profesiones, tiene una cultura general envidiable, puede sostener cualquier conversación sobre cualquier tema, y como si fuera poco es guapo. Intuyo que él no sabe todo esto de él mismo, y que esa es la razón por la que no ha hecho con su vida las cosas que él siempre ha querido hacer, en una parte de él, reside una nostalgia enorme por lo que pudo haber sido su vida y que no lo ha sido hasta ahora, se las ve duras para sobrevivir a veces o al menos de eso se queja con frecuencia, en conclusión el dinero le es arisco, aunque se que nada le gusta más que el dinero y las mujeres.




El es huraño, no gusta socializar con todo el mundo y tiene a las personas divididas en categorías de quienes son dignas e indignas de socializar con él, y personalmente pienso que ese es el meollo del asunto, que está muy cerrado al mundo, a la gente y por lo tanto a las oportunidades, uno tiene que estar con los brazos abiertos a todo y a todos si quiere abrazar al menos una décima parte de la abundancia del mundo, eso me lo dijo alguien que tiene mucho dinero a quien conozco, y yo creo que así es. Aunque habíamos tenido algunos roces en el pasado, yo siempre dejé pasar esos roces, porque me gustaba su talento y porque siento (aún ahora) mucha admiración por el ser humano que hay detrás de la armadura que él mismo se ha construido para protegerse no sé de quien. Pero hace un tiempo noté que lo estaba tratando con guantes de oro, como diría mi madre, por temor a que explotara en un ataque de intolerancia conmigo, muchas veces opinaba en su muro de facebook y él borraba mis comentarios, o respondía de manera hostil, y yo me quedaba sintiendo que nada de lo que yo hiciera o dijera era suficiente para convencerlo de la mina de oro que tiene encerrada dentro de si y que no quiere explotar. Así fue como un día en una interacción con él, me respondió “whatever” y esa palabra si fue el detonante, no por el significado literal, sino por la connotación que tenía en la conversación y la intención con que lo dijo, ese día sentí que esa era su manera de decirme que mi amistad le vale huevo, y que la única que estaba protegiéndola era yo, que nuestros ciclos se habían cumplido y que no tenía nada que hacer en su vida porque es que la falta de respeto es la señal inequívoca de que no hay interacción posible entre dos personas.

Lo dejé ir de mi vida y borre todas la información que me conduce hasta él con todo mi amor, como se despiden a los amigos a lo que hay tanto que agradecerles, como se despide a quien lo acompañó a uno por un ciclo largo y quien fue tan hermoso conmigo en muchos momentos, con esos buenos recuerdos me quedo, y lo deje ir porque soy una cobarde que no quería empezar una colección de malos momentos.

Antes de dejarlo ir me hice las siguientes preguntas que quiero compartir con ustedes y que me han ayudado a clarificar mis relaciones no sólo de pareja sino en general. Cuando hay algo que no me gusta de la conducta de alguien cercano a mí, me hago las siguientes preguntas:

1-¿Qué hay de mí en esa conducta?

1- ¿Qué hay aquí para mí?

2- ¿Lo que hay aquí para mí es algo que nadie más me puede brindar?

3- ¿Lo que hay aquí para mí es una carencia muy grande en mi vida que necesita ser llenada ya mismo?

4-¿Lo que hay aquí para mí, es algo que yo misma no me puedo brindar?

5- ¿Lo que hay aquí para mí es algo tan importante que puedo pagar el precio (en términos de aceptar lo que no me gusta) por obtenerlo?

Una vez respondo esas preguntas tengo claro si mi ciclo con esa persona ha terminado o si aún me queda algo por aprender en esa interacción. Lo más importante es que aunque parece un método para descartar a la gente, al contrario las respuestas a veces me aportan más destrezas compasivas que separativas.

Los amigos son ángeles que nos prestan sus alas cuando las nuestras se fracturan, a veces ese prestamo puede ser sólo por minutos, hasta por segundos, porque un segundo en compañía de un amigo lo puede cambiar todo.




jueves, 31 de mayo de 2012

EL DIOS PERDIDO


-Porqué los gatos no tenemos Dios?- le preguntó el gato Zeus a su gato Gurú.

-Porque los humanos lo tienen secuestrado, le han puesto muchos nombres y están esperando quien ofrece más y mejores recompensas en el más allá para poderlo liberar y para determinar cual es el nombre verdadero de ÉL- Respondió el gato Gurú.

-¿Cuando lo liberen tendremos Dios? -

-No querido, llevan miles de años en esas y en el proceso descubrieron que es mejor mantenerlo secuestrado que liberarlo, porque de esa manera han generado guerras entre quienes desean liberarlo y han conseguido suficiente división en el mundo, ya que cada grupo desea tener el verdadero nombre de Dios y acertar con cual es el verdadero Dios. En esas guerras muchos se han hecho ricos, la guerra es un negocio muy importante y por lo tanto las religiones también.

-¿Entonces estamos condenados a vivir sin Dios?-

- Los que están condenados son ellos, sólo que no lo saben porque se han dividido y cada grupo piensa que el otro será el que se va a condenar, cuando en realidad se están quemando en el fuego de sus creencias buscando una verdad que llevan dentro.


miércoles, 30 de mayo de 2012

LAS NORMAS SOCIALES DE LA DIVORCIADA.


A un amigo mío le interrogaron sobre el motivo de mi separación, y él respondió que me había separado porque mi ex me pegaba, cuando le pregunté porque había dicho algo que no era cierto, me dijo que pensaba que para la mayoría de la gente es más simple asimilar ese tipo de respuestas que la verdadera, entonces me pareció no sólo muy chistoso sino de una practicidad increíble.


En estos días me acordé de él porque me vi en aprietos para explicarle a alguien la relación que tengo actualmente con mi ex, cuando respondí a todas sus preguntas acerca de como se encuentra mi ex en estos momentos, me preguntó si habíamos retomado el matrimonio, cuando le dije que no, me dijo que juzgar por la interacción tan amistosa que seguía teniendo con él parecíamos  novios, cuando le dije que simplemente somos buenos amigos, me dio un largo sermón porque no me estaba comportando como una mujer abandonada, con el debido resentimiento y distanciamiento al que estamos supuestas las mujeres divorciadas, y cuestionó el porque entonces nos habíamos casado para separarnos y luego seguir por la vida como si nada, el personaje estaba tan indignado que mientras hablaba me dejaba la sensación que lo normal era que yo estuviera cargada de rencor, expresándome mal de mi ex, con ciertas fantasías de venganza, y sobre todo bebiendo, dejando de dormir y lo más amargada posible sólo para sustentar que terminar un matrimonio es lo peor que le puede pasar a una pareja. Cuando me dejó un espacio para hablar le dije que mis creencias respecto al matrimonio de hecho eran otras, pero no pude exponerlas porque el personaje no dejaba de cuestionar el hecho de haber utilizado el santo matrimonio si mis creencias eran otras, porque entonces no la unión libre etc. Le permití que me sermoneara todo el tiempo que necesitara para desahogarse, al final pude exponer la única razón que él no había querido escuchar por estarme juzgando y que le hizo sentir que había perdido su tiempo y energía sermoneándome porque es que mi ex y yo nunca nos casamos bajo ninguna religión, que era el punto que este personaje estaba debatiendo.



Ese día me acordé de mi amigo, y pensé que hubiera sido más sencillo si cuando me preguntó como estaba mi ex, le hubiera respondido que no lo sabía, pero que había contratado un malandrín para que le diera una golpiza, y seguramente que su moral religiosa hubiera quedado más satisfecha, después de todo es lo menos que se puede esperar de una mujer despechada, porque uno está supuesto a quedar despechado, de lo contrario eso es anormal, atípico, no encaja, o simplemente uno no amaba como se debe amar (en palabras del susodicho)

Todavía sigo siendo muy buena amiga de mi ex a menos de 6 meses de nuestra separación, todavía no he tenido deseos de venganza, ni deseos de aniquilar a la mujer o mujeres con quienes se acuesta, todavía me preocupan sus asuntos, no para solucionárselos, sino para enviarle mis mejores deseos, todavía disfruto una conversación con él, todavía pienso que el universo está actuando a nuestro favor mediante un divorcio aunque la gente piense que eso es el fin del mundo, todavía pienso que tenemos derecho a cambiar de opinión y abandonar un compromiso, todavía pienso que los compromisos no son para toda la vida sino que se renuevan en el día a día y que por lo tanto no tengo nada que reclamar, todavía celebro que otras parejas estén juntas para toda la vida y ese hecho no me amarga por no haberlo conseguido, pero les aseguro que el día que alguna de estas cosas cambie, tendré el valor no sólo de aceptarlo sino de compartirlo con ustedes, mientras tanto por favor permítanme disfrutarme al máximo este divorcio tanto como me disfruté el matrimonio.


domingo, 27 de mayo de 2012

EL FINO ARTE DE LA MASTURBACIÓN FEMENINA

Soy de las que piensa que mejor sola que mal acompañada, sobre todo en la cama y cuando de erotismo se trata, mejor autoestimulación que sexo ocasional con un proveedor sexual que necesita mapa para orientarse en nuestro cuerpo y que está convencido que debe pronunciar el repertorio de palabras de fácil acceso a la vagina de una mujer, y que a mi edad me producen más risa que halago. Por eso no comprendo cuando las mujeres se horrorizan ante la propuesta de tener sexo con ellas mismas, una mayoría dicen que no es lo mismo que con otro, a una amiga mía en estos días le respondí “claro que no es lo mismo, es mucho mejor” esto claro está para quienes no están famélicas de afecto y están comprando amor con sexo.

A mí me gusta tratarme sexualmente como me gustaría que mi compañero sexual me tratara, me gusta ponerme citas y consentirme, me gusta el buen vino, las velas, los baños de inmersión, los perfumes, el lápiz de labios y la música suave, como escucho música tan poco, cuando lo hago lo disfruto como si fuera la primera vez y he descubierto que la sensación de erotismo que despierta la música en mí es la que no me deja escucharla en la cotidianidad, a riesgo de no ser productiva por entregarme estrictamente a los placeres de la carne.

Estoy hablando de todo esto porque hace un par de meses mi amiga Viviana se compró por Internet un vibrador, para suplir las desatenciones que estaba recibiendo de su pareja, ella no me consultó antes, porque de hacerlo no la dejo invertir el dinero en un pene que al igual que los de verdad, no tiene cerebro y por lo tanto no sabe trabajar por si solo, hay que dirigirlo; y que vamos a poder dirigir nosotras un pene si nunca hemos tenido uno, ni tenemos el instinto penetrador del macho. Seguro que le hubiera recomendado una mariposa juguetona como la que yo tengo y a la que llamo carinorasamente  “Alicia adorada”. Mi amiga también le puso nombre a su vibrador, lo llamó Camilo y lo cargó en su cartera varios días a manera de irse familiarizando con él, durmió con él entre sus muslos para encariñarse con él y para que él se familiarizara con su fragancia; y le habló pidiéndole de mil maneras que fuera amable con ella y la tratara bien el día que ella por fin decidiera entregarse a él. Creo que ella asumió el silencio de Camilo como una buena señal, los hombres silenciosos tienen fama de ser buenos en la cama. Pero el día del estreno de Camilo la experiencia resultó desastrosa porque entre otras cosas mi amiga quedó con un sangrado que la mandó al hospital, y no sólo sangró su vagina sino su corazón y su alma, porque en esta ocasión la autoestimulación le dejó una sensación de abandono y soledad que la estaba sumiendo en una especie de depresión.



Mi teoría es que Viviana escuchó muchas mujeres fantasiosas que dicen hacer cosas que nunca hacen sólo guiadas por su imaginación o por películas pornográficas que han visto, no fue entrenada para autoestimularse de manera lúdica, desde la búsqueda de su propia satisfacción sino desde la búsqueda de un orgasmo a como de lugar, porque así es como debe ser. Y la comprendo porque yo también he sido bombardeada para hacer cosas que no quiero sólo porque todo el mundo lo hace, sólo que a mí si me gusta estar sintonizada con mis gustos, mis ciclos sexuales y mis ritmos, sin importar lo que la gente piense de mí, si es que mis ciclos son atípicos o son inusuales. Cuando le pedí autorización a Viviana para contar su experiencia me dijo que el artículo le parecía hermoso que lo publicara sin importar si algunas personas la veían a ella en él, que aunque Camilo había sido una gran compañía, ella sabía que  había sido un payaso para muchos de los que supieron su experiencia haciendo justo lo que hace un buen payaso reír y llorar.

Sondear nuestros ciclos sexuales forma parte de nuestra responsabilidad sexual, sólo cuando reconocemos nuestros ciclos, y nuestros ritmos, nos hacemos más selectivas y no nos transamos por menos de lo que queremos, pero sobre todo por menos de lo que necesitamos. Y nada mejor para familiarizarnos con esos ciclos que tener sexo a manos de quien nos puede otorgar los mejores orgasmos, nosotras mismas, porque cuando nos auto exploramos redescubrimos nuestro cuerpo y sabemos que es lo que nos gusta y en donde nos gusta más, pero sobre todo adquirimos la suficiente confianza y seguridad en nosotras mismas para pedir a nuestro compañero sexual lo que queremos. La masturbación no es la negación del otro, es el camino para una mejor inclusión del otro.

Este articulo está inspirado en todas las Vivianas que se han acercado a mí con las mismas inquietudes que la Viviana que se atrevió a abrirme las puertas de su vida para contarme su experiencia y que estoy segura que poco a poco se aventurará a redescubrirse y a encontrar el erotismo con sus propias manos antes de ser descubierta por un otro, como el diamante sexual que realmente es.






jueves, 24 de mayo de 2012

LO QUE EL DINERO PUEDE COMPRAR.

En Cozumel (México) visitamos la Isla de la Pasión, Leo y Felipe nos guiaron por una isla completamente silvestre atendida por personas de la región que bien nos habrían entregado su ropa a riesgo de quedarse sin que vestir de lo atentos que fueron, fue una de las mejores experiencias del viaje. Una enorme carpa blanca tendida en la mitad de la playa contenía cinco camillas de masajes perfectamente vestidas y limpias, una preciosa música de relajación abarcaba todo el ambiente que además estaba perfumado por esencias e inciensos, yo pedí un masaje a manos de un hombre porque nunca antes he recibido masajes de hombres y quería tener la experiencia para ver la diferencia en la textura y la fuerza de sus manos, el hombre resultó tener no sólo unas manos prodigiosas sino unas técnicas que me transportaron a un universo donde sólo éramos sus manos, mi piel y mi tacto, recuerdo que masajeó las palmas de mis manos con una destreza exquisita que me hizo pensar en lo que me puedo estar perdiendo por recibir masajes a manos de una sola persona. Gustosa pagué por el masaje y le di una generosa propina tanto a la masajista de mi hija como al chico que me dio masaje a mí.

Había estado pensando desde el día anterior en las cosas que el dinero puede comprar, ya que siempre hablo de las cosas que el dinero no puede comprar, y una nueva perspectiva se abrió para mí, recibiendo el masaje me di cuenta que si bien he recibido masajes en otras ocasiones por intercambio de servicios, pagar con dinero por un masaje en mi lugar favorito (la playa) en un país extranjero y en manos tan profesionales es algo que vale la pena comprar; compartir mi abundancia con personas que trabajan con tanta mística  me parece una excelente inversión. Pensaba también que para que todo eso fuera posible muchas personas directa e indirectamente vinculadas a mí tienen que estar trabajando, aunque no lo reconozcamos de esa forma, es un hecho que mientras los unos descansamos otros tienen que trabajar para seguir sosteniendo el sistema en el que nos desenvolvemos; identifiqué muchas personas que se habían quedado trabajando aquí para que nuestras vacaciones fueran posibles, muchas de ellas personas que sólo afectan mi vida indirecta y temporalmente; y reconocí en ello la maravillosa interdependencia de la que disfrutamos.

Cuando llegamos a la Isla un hombre nos puso en fila y nos tomaron a cada uno fotos en un monumento que tenían dispuesto para la foto, dos horas más tarde el mismo hombre recorre la playa para entregarnos las fotos ya impresas, le pregunté como le había hecho para imprimirlas porque la isla no parecía tener muchas comodidades, a lo cual me respondió que había viajado a Cozumel en lancha (45 minutos en cada viaje) para imprimirlas y vendernos el recuerdo de su isla, pagué doce dólares por aquella foto, y me siguió pareciendo poco considerando el trabajo que implica para este hombre ganarse ese dinero, cuando le pregunté si tenía que hacer eso siempre, me respondió que no sólo una, sino tres veces en el día, porque por los horarios de los barcos mucha gente no estaba mucho tiempo en la isla, y con una amplia sonrisa me dijo “pero estoy agradecido de tener una manera de ganarme la vida” y en ese punto una lágrima dulce urgía por salir de mis fauces.

La foto que nos tomaron a la entrada a la Isla de la Pasión


Ver el rostro feliz de aquellas personas atendiéndonos y disfrutando su trabajo, me reafirmó la belleza del mundo y de su gente. La infraestructura de los desplazamientos en el catamarán y quienes hacen posible nuestro viaje a la Isla de la Pasión es impecable, cada persona tiene un rol asignado y se aseguran de que cada persona reciba además de  su comisión, su propina. A nuestro regreso al puerto seguía meditando sobre la abundancia, en ese momento reafirmé mi teoría de que la abundancia no es acumular cosas y dinero para un futuro incierto, sino tener suficiente para compartir con los demás a cambio de sus amorosos servicios, entregar nuestros recursos para que ellos circulen en el mundo y regresen a nosotros multiplicados. Quizá la escasez provenga de retener los recursos, de dejarnos atrapar por el temor a no tener suficiente para el futuro y de esa manera estancar el dinero en un solo lugar donde no tiene la posibilidad de incrementarse. Cuando el crucero terminó me alcanzó esa misma idea de la escasez y la abundancia porque a pesar de que no estuvimos restringidas de gastos y que usamos el dinero para comprar más comodidades que cosas y que gozamos de mucha comodidad, fue sorprendente todo el dinero que nos sobró, que por demás no esperábamos que sobrara, hasta este momento no tengo racionalmente manera de explicar las cifras que manejamos en el barco, sólo sé que evidentemente gastamos menos de lo que disfrutamos, y personalmente me gusta esta ecuación de la abundancia.

Recibiendo masaje en la Isla de la Pasión





domingo, 20 de mayo de 2012

SERENITY

En el 2009 Visité todos los recintos de mi ser durante la época de recuperación de una cirugía, opté por pasarla muy bien conmigo misma durante seis semanas, con lo cual tomé ese tiempo como una especie de retiro espiritual algo que todos deberíamos hacer por lo menos una vez al año. Durante este tiempo no respondí casi el teléfono, no tuve acceso a Internet, no conducía, fue como regresar a lo básico, a lo simple, y reconocí que los sentidos se expanden y uno disfruta más de sí mismo y de la vida.

Sólo escuché música clásica y de relajación, comí más saludable que nunca, pinté arco iris en mis uñas de las manos, me puse lápiz de labios rojo, caminé mucho dentro de mis capacidades físicas,  pacté con la naturaleza en el mar y en algunos parques, disfruté de mi ex esposo, de mi hija, del hijo de mi ex esposo, de mis amigos y de nuestros gatos.

La gran revelación fue mi grupo de amistades, que resultó más nutritiva de lo que imaginé, recibí regalos insospechados, amigos que llegaron con cifras de dinero considerables cooperando con las circunstancias, otros con comidas y bebidas, otros con regalos, mi casa siempre estuvo llena de Flores, llegaron regalos de otros países ¿que les puedo decir? maravilloso, ese fue un tiempo maravilloso. Cuando visité trozos de infierno me fundí con ellos, para poder apreciar mejor la diversidad contenida dentro de mí, eso me ayudó a sentir reverencia y respeto por la diversidad que hay allá afuera también.

Algunas de las flores que recibi en aquella epoca (2009)


Creo que pocas veces he tenido la oportunidad de bucear por las profundidades de mi misma y de mi alma, como esta vez. Leí muchos libros que me nutrieron, ayuné de ver videos y películas con contenido violento, la televisión estuvo limitada a un par de horas en el día y los fines de semana estuvo completamente apagada. Creo que vivir con uno mismo es más maravilloso de lo que imaginamos, lo difícil a veces es lanzarnos a la aventura de experimentar con el mejor compañero de ruta que podemos tener: nosotros mismos.

Consolé amigos que requerían de un abrazo o de palabras amorosas, acompañé a una amiga en una pérdida de esas que nos parecen absurdas cuando estamos inmersas en la experiencia, pero que el tiempo nos permite ver en ella, una etapa más de nuestro camino. Intercambié procesos de cicatrización con mi amiga Tina, ella me trajo un ungüento para mis cicatrices físicas y yo le di lo mejor de mi para que comprendiera y cicatrizara la herida que le dejara la traición de quien ella consideró su mejor amiga por algún tiempo. Me inscribí en un concurso de poesía despojada de la expectativa por un resultado a mi favor, participar para mí ya es ganar.

En fin, si recitara en este artículo todas las experiencias que le dieron más significado a mi vida, seguramente que ocuparía mucho espacio. Lo más importante es que a pesar de que me levantaba con todo un día por delante en que a veces me sentía adolorida e incomoda físicamente, siempre tuve la capacidad de optar por agradecer lo que estaba bien en mi día; y eso para mí constituye un regalo. Verifiqué que hay mucho que uno puede hacer con uno mismo, que el lugar para el aburrimiento está solamente en la manera como percibimos nuestro entorno.

Hace una semana hice lo mismo, sólo que sin cirujanos de por medio y en condiciones muy diferentes, me perdí en un crucero por el caribe con mi hija durante una semana, me desconecté de todo tipo de medios de comunicación pero sobre todo de la Internet, a voluntad, ya que si hubiera querido la habría podido acceder con lo modernos que son los barcos ahora. Estar mar adentro, mirar los cuatro puntos cardinales y sólo ver agua me recordó nuestra soledad en el buen sentido. Me perdí en la zona del barco que más me deslumbró y que ellos llaman “Serenity” y allí me olvidé del mundo temporalmente. Por algún motivo serenity está en una de las mejores locaciones del barco, tiene dos jacuzzis con una temperatura maravillosa e ideal, un número considerable de sillas para tomar el sol y una sala de sombra para quienes no disfrutan del sol. Allí sólo pueden entrar personas mayores de 21 años y la premisa es no hablar, no al menos en voz alta, allí podemos leer, meditar, hacer yoga, y disfrutar del jacuzzi en una paz que mis sentidos reclamaban hace rato, ningún sonido del exterior penetra aquel lugar donde el mar abierto se impone y nos muestra lo que va quedando atrás, es decir mucho y nada, como en nuestra vida, dejamos atrás muchas experiencias vividas que se convierten en nada cuando terminan, así mismo ese océano era apropiado por todos nosotros por segundos para después quedar vacío, sumido en su absoluto silencio y en una quietud lentamente conquistada.

Mi adorada hija Jessica y yo


Durante una de mis inmersiones en el jacuzzi un hombre entabló conversación con una pareja que estaban allí, le escuché expresarse muy mal de la gente que no estaba en serenity, los que rumbeaban en el barco y los que visitaban el casino, cuando decidí abrir mis ojos  y nuestras miradas se cruzaron quiso compartir conmigo las mismas quejas, pero yo estaba allí por razones diferentes, así que simplemente salí del agua y le dije que estaba en mi día de silencio, me quedé pensando en que sus razones para estar allí eran diferentes de las mías, yo estaba allí porque quería todo lo que ese lugar me aportaba, él estaba allí porque rechazaba el resto del barco, porque sentía rechazo por el ruido de la gente, y pensé que nuestras preferencias muchas veces están viciadas por nuestros rechazos, y me pregunté si él estaría disfrutando tan intensamente aquellos momentos como yo, o si le estaba entregando su energía vital a lo que estaba evitando y eso le restaba capacidad de estar en el aquí y el ahora. Más tarde le notificaron que debía hablar menos si realmente estaba interesado en permanecer allí por más tiempo, creo que eso respondió a mis preguntas.

El último día del crucero, me sumergí en serenity varias horas, el tiempo no estaba tan bueno, y el mar estaba vestido de  un color oscuro imponente, mientras el barco dejaba en plena mitad del océano unas líneas de unos azules verdosos que me recordaban su belleza innegable, pensé en Omladeva (el espíritu del mar) y fue inevitable pensar en una encumbrada dama vestida con un traje negro con una líneas tejidas de varias gamas de azules en el centro, me gustó pensar que se había vestido de oscuro como luto por nuestra partida, cuando empezó a llover comprendí que el cielo también estaba triste, y aunque yo quería estarlo, me sentía demasiado feliz para empañar ese momento con nostalgias por lo que aún no terminaba, pero sobre todo mirar el océano sin final a mi vista me recordó que vivo en un universo de infinitas y maravillosas posibilidades y que cuando he llorado por lo que he dejado atrás, después no ha tenido sentido porque lo que ha llegado siempre ha sido mejor que la experiencia anterior. El apego a las personas y a las cosas es solo una muralla que le ponemos a más experiencias y personas que están por llegar a nuestra vida, hay tantos lugares para hacer un retiro personal y reunirse con lo mejor de uno mismo, que a veces ni siquiera nuestra imaginación nos permite reconocerlos en nuestros mejores sueños.

El mar a mis pies en "serenity"

martes, 8 de mayo de 2012

LAS MUJERES QUE HABITO.


Una mujer que estaba en sus cuarentas se vio gravemente enferma por lo que tuvo que ser intervenida quirúrgicamente, durante la cirugía tuvo una experiencia de casi muerte y se encontró con quien ella aseguró era Dios, quien la tranquilizó de inmediato diciéndole que no venía por ella para llevársela a la otra vida sino a anunciarle que todavía le quedaban unos cincuenta años más de vida. Al despertar de la cirugía la mujer emocionada organizó todo para hacerse una remodelación general ya que en vista de que tenía ese anuncio de primera voz quería lucir muy bien los siguientes cincuenta años de vida. Desde liposucciones pasando por un aplanchado quirúrgico hasta unas cuantas prótesis aplicaron para que la mujer quedara como “nueva”.

El día que le dieron salida en el hospital la mujer mandó a llamar a su peluquero y al maquillador porque quería salir radiante a empezar de nuevo su vida. Cuando estaba en la entrada del hospital esperando por alguien para que la recogiera, un auto perdió los frenos se estrelló contra la entrada principal del hospital aprisionándola contra una pared y la mujer murió de inmediato. Al llegar a la otra vida exigió hablar con el gran jefe (Dios) y le reclamó haberle mentido, haberle garantizado cincuenta años más de vida para luego a los pocos días simplemente incumplirle la promesa, Dios se quedó visiblemente sorprendido ante un reclamo de semejante magnitud, pero se quedó mirándola detalladamente y le preguntó “¿Miriam? ¿Eres Miriam?” a lo cual ella respondió que si, y el concluyó “Te juro que no te reconocí!”.

A mi me encanta este chiste, que parece chiste, pero que tiene un mensaje que muchas mujeres no quieren interpretar. El caso es que si nos dan una segunda oportunidad ¿como la vamos a usar? porque si la vamos a desperdiciar mejor es irnos marchando de este mundo a hacer cosas más importantes. Si te vas a retocar cuida de no dejar de ser la que eras antes (físicamente)  eso incluso es como decirle a tus padres que el producto de su amor, llegó con defecto de fábrica y que tocó devolver el producto anterior para adquirir uno nuevo.

Una de las cosas que más disfruto es también quedar irreconocible, sólo que no a manos de un quirófano, sino a manos de mi propia imaginación, los disfraces se hicieron para mí, y podría usar uno cada día de mi vida, me gustan porque me recuerdan que no debo identificarme con ninguna forma, que todas las formas son temporales, que este cuerpo es un vestido que usamos durante el tiempo que estamos aquí cumpliendo una misión, que no debo perderme de la misión de mi vida pensando que soy mi cuerpo y que soy la que los demás traducen de mí, también me recuerda que los halagos con cada vestido que uso no son para mí, sino para el personaje que represento, incluso si no estoy disfrazada y uso un vestido elegante, sólo estoy representando el papel de una mujer elegante, pero esa no soy yo.



Personalmente me encanta el ejemplo que usa Sharon M Koenig en su libro “los ciclos del alma” donde dice que de la misma manera que un buzo necesita un traje especial para moverse debajo del agua y al salir ese traje ya no le es útil en la superficie, así mismo el alma solo usa un traje especial (el cuerpo) para estar en este plano, pero ese traje no la define. No me imagino vistiendo un traje de buzo en la superficie para todos los eventos sólo porque estoy identificada con la etiqueta de buzo. No obstante es lo que actualmente se impone, usar la misma ropa que muchos porque esta de moda y porque eso me define como una persona con poder adquisitivo, alcanzar metas de perfección física mediante cirugías sólo porque necesito proyectar la imagen de que soy perfecta, mientras la perfección interior esta cada vez más inalcanzable.

Esta semana usé el disfraz de Frida Kalho durante la Noche de la Poesía Erótica,  comentaba que posiblemente nunca me he sentido más hermosa que ese día, pese a que quienes saben de la historia de ella, nunca se depiló sus cejas y su bigote, y que pese a sus condiciones físicas fue una mujer de una vitalidad sexual increíble. A mí Frida me ha inspirado desde siempre, porque ella se rehusó a pactar con lo cotidiano, con lo establecido, porque habiendo sido una mujer que no respondía a los cánones de belleza física dictados por la sociedad, ha sido una de las mujeres más atractivas de la historia, y la que se dio el lujo de incluso pactar con la bisexualidad, aunque sé que muchos piensan que la bisexualidad no es un lujo, para mí si lo es, porque ser atractiva y deseable para los hombres es mucho mas fácil que serlo para otras mujeres, máxime cuando las otras mujeres son heterosexuales. 


Estar en la piel de Frida por unas horas me recordó que la belleza es una actitud, que uno decide ser admirada imponiendo el verdadero yo que uno es, no la fachada que los sentidos de los demás ven, estoy segura que lo que hacía a Frida tan atractiva era su fuerza, su poder y su determinación para que un lecho de enferma no la confinara al anonimato ni a ser menos de lo que había venido a ser. Pienso que las mujeres deberíamos eventualmente meternos en la piel de algún arquetipo femenino que nos haya inspirado, porque es algo muy terapéutico, es una forma de acceder a ese poder personal que han tenido aquellas mujeres que han dejado huella en la humanidad. Jorge Carrigan el escritor y dramaturgo, me dijo algo hermoso a propósito de mi caracterización de Frida Kalho “Puede que dentro de doscientos años haya una Noche de la Poesía Erótica y alguna chica llegue vestida de Luz Dary Jiménez” Y cuando le respondí que les será difícil saber como era Luz Dary Jiménez por cuanto no me identifico con ningún atuendo en especial, me respondió  “Bueno, puede que encuentren una foto tuya vestida de Frida y se vistan así...pero es posible que no sepan quién fue Frida sino sólo sepan de ti”. Y pienso que si vestirse de mí en el futuro habrá contribuido a que alguien se reúna con su poder interior habrá valido la pena.