martes 20 de marzo de 2012

EL LIBRO DE VISITAS.

“Todo es nuestro en la medida en que nada nos pertenece” Gonzalo Arango

Es increíble como nuestras posesiones llegan a convertirse en una extensión de nosotros mismos, muchos creen que son sus automóviles lujosos, sus casas con piscina, sus accesorios de marca etc. Un joven me decía la otra vez que nunca se siente tan seguro de sí mismo como cuando conduce el convertible de su tío.

Desde hace casi dos años la vida me ha puesto en situaciones en las que he tenido que vender o regalar las que fueran las posesiones de alguien más y que fueron el producto de la fuerza laboral de alguien.

Primero fue con la casa de mi madre, desaparecer una casa de tres habitaciones, me tomó dos meses, la suerte que tenemos en Colombia es que allá todo es potencialmente reutilizable, y sobre todo la gente compra de segunda mano, a muy buen precio. Por lo que no formé parte de la población que incrementa las basuras en el mundo. Pero si vi salir de aquella casa artículos que fueron sagrados para mi madre, muchos de ellos causantes de que ella se privara de vacacionar, cuando no había quien cuidara de su casa por temor a ser robada. Muchos de ellos también objetos largamente deseados y conseguidos después de ajustar su tarifa mediante un fondo de ahorros. 

Todo aquello desapareció en cuestión de semanas, luego de haber tardado años en ser adquirido, y a mí se me hacía un hueco en la boca del estómago cada que alguien venía por algún mueble, no por mí, porque yo no deseaba quedarme con nada, sino por ella, porque era inevitable imaginar su rostro si se le hubieran llevado sus cosas de un momento a otro.

Cuando llegué de desocupar la casa de mi madre, desocupé la mía, la que ocupara con mi ex esposo durante muchos años, como mal presagio de un divorcio que ni en mis peores pesadillas se aventuró por mi mente, ahora sé que hay que saber muy bien cómo, cuando y porqué crear vacíos. Yo creé aquel vacío por razones muy diferentes a un divorcio, porque estaba cansada de tener cosas, porque quería simplificar mi vida y estar ligera de equipaje para viajar más, porque quería tener menos para saber y SER  más.

Nuestro rincon musical


Ahora estoy desocupando el espacio físico de mi ex esposo en mi vida, entregándole sus pertenencias, retirando las fotos de los dos de cada rincón de mi espacio. Y deshaciéndome de los recuerdos que no ayudan en el duelo. Me encontré con los dos bienes más preciados de mi matrimonio: las cartas que nos enviamos cuando nos conocimos y que tenían un destino tan certero y seguro como lo estuve alguna vez de que él sería el hombre junto al cual yo terminaría mi tránsito por este planeta. Estaban  destinadas a ser empastadas en una bella cubierta de color azul, y se convertirían en uno de los cinco libros que nunca se van de mi biblioteca para ser leídos cuando fuéramos unos viejos y estuviéramos rodeados de naturaleza mientras él volaba en las tardes sus aeromodelos. Mientras sostenía aquellas cartas en mis manos comprendí que hasta los sueños se arman de equipaje material y que ese sueño que había muerto en mi vida estaba encartado con esas cartas de las cuales era urgente desembarazarme.

La otra posesión sagrada es nuestro libro de visitas, un libro que siempre reposó en la mesa de centro de nuestra sala, donde nuestros visitantes solían dejarnos una nota con sus impresiones de la visita que nos acababan de hacer y cuyas notas guardan algo en común y es la admiración que sentían por nuestra relación de pareja. Un libro que no me pertenece solo a mí, ni a él, sino a todos los que entraron y salieron de nuestra vida mientras estuvimos juntos. Por eso es el único bien material que quiero conservar.

La muerte tiene muchos trajes, es implacable cuando de arrasar con todo se trata, nos obliga a deshacernos de lo que nos garantiza una ficticia seguridad, la muerte física se disfraza de divorcios, de etapas conclusas, de deseos de libertad material, de cambios, pero siempre esta ahí recordándonos que todo, absolutamente todo lo que pensamos que tenemos, en realidad nos tiene a nosotros y que dejar de vivir la vida por acumular y cuidar cosas, objetos y pertenencias es otra forma de estar muertos en vida.

El libro de visitas

lunes 19 de marzo de 2012

SOMOS DE LUZ Y DE SOMBRAS.

Una mujer que tiene un blog donde se promociona como trabajadora de la luz, guiando a muchas personas hacia el perdón y el amor incondicional, escribió hace poco un artículo muy interesante sobre la prostitución y el rol kármico que tiene esta ocupación. Según ella menciona en su artículo se inspiró en el blog de una prostituta, que según dice escribe muy bien y que “con un estilo único combinaba la publicidad de su negocio con artículos cargados de humanidad”.

Como a mi me llaman tanto la atención las personas que saben abrazar su luz y su sombra  me pareció que la prostituta era justamente un personaje así, entonces le pedí a la autora del artículo el enlace del blog de la prostituta que la había inspirado para yo también leerla y nutrirme de su perspectiva de la vida, pero la mujer me respondió que prefería guardarse para ella la identidad de la escritora prostituta. Mi primera reacción fue de desconcierto, porque no entendía la razón por la cual ella se reservaba la identidad de una mujer que usa su blog para publicitarse y que antes necesita que su blog sea visitado, y si además el blog está en Internet, de cual privacidad estamos hablando, si uno sabe que en el momento en que se pone información en la web la privacidad se acaba, a no ser que sea tan egoísta que no quiera compartir sus fuentes de inspiración con los demás, lo cual es contradictorio con sus enseñanzas, o simplemente que la historia del blog de la prostituta sea falsa, y sólo haya ficcionado el personaje, algo que es muy usual que hagamos los escritores, pero que en todo caso ella bien podía, ya que se toma la molestia de responder cada uno de los comentarios de su lectores, enviarme un email dándome una respuesta  no solo más inteligente y satisfactoria, sino más consecuente con lo que ella dice ser.

Pero como no me gusta ser reactiva, dejé pasar el tiempo para pensar mejor la situación y de repente encontrar la razón de ser de su forma de actuar, cuando regresé de nuevo a la página para releer el artículo con la esperanza de encontrar allí la parte de la historia que no encajaba para mí, me encontré con un comentario que había dejado otra lectora y que hacía referencia a mi petición y a su negativa y que decía así:

“A mí si me parece egoísta de tu parte que no compartas la información de la mujer scort, ya que los blogs son de dominio público, además contradice la esencia de tu escrito, si tienes que guardar la identidad de ella es porque es una scort de closet, lo cual deja mucho más que decir de ella, que del hecho de que sea scort. No sé, tu respuesta a la chica que te pide su enlace me hace cuestionar tus enseñanzas, que son muy buenas, pero hay una incongruencia ahí que es muy visible para mí.
Lo siento, perdóname, gracias, te amo…”

Y la respuesta de la mujer fue la siguiente:

“Gracias por tu tiempo para escribir el comentario. Respecto de lo que dices, tengo que darte la razón. En tu opinión mi respuesta y mi actitud es egoísta, contradictoria e incongruente y te hace cuestionar mi enseñanza. Estamos de acuerdo. Feliz día”



Su respuesta me pareció poco respetuosa, sobre todo si es para una lectora y más aún si es alguien que está metiéndome la piedra en el zapato y obligándome a mirar un aspecto de mí que no es muy luminoso, ya que luce como quien le responde a un niño para taparle la boca y que no siga hablando, luce además falsa, ya que es obvio que no están de acuerdo y nunca lo estarán.

Aquella noche no conseguí hacer una meditación dirigida por ella que bajé de su página,  me sorprendí a mi misma como confesándome con un sacerdote que ha perdido la autoridad moral en su parroquia

Desde ese episodio no he conseguido hacer de nuevo la meditación de esta mujer, así que me he estado preguntando que es lo que me molesta tanto de la situación y llegué a la conclusión que no es el hecho de que no haya conseguido mi objetivo (el enlace del blog de la prostituta) sino que perdí la credibilidad en alguien en quien me gustaba confiar ya que la manera como ella manejó la situación contradice todas sus enseñanzas de amor incondicional, y no es porque uno espere que estos personajes sean perfectos pero si lo suficientemente humildes para aceptar cuando un discípulo se convierte en maestro, aunque no tenga el mejor manual de educación. Lo que me hace pensar que he tropezado de nuevo con un mercader de la espiritualidad, lo cual es triste porque abundan en estos tiempos donde la gente anda buscando fórmulas y remedios caseros para aliviar el dolor que les ocasiona el perfecto caos en el que estamos inmersos, gozamos en este momento de muchos predicadores que son muy diestros en decirte como hacer las cosas, pero que no son capaces de hacerlas ellos.

Esta experiencia arrojó mucha luz a mi vida conduciéndome por la comprensión de todos los mecanismos que usamos para guardar lo mejor posible nuestras sombras, para que no salgan a la luz y delaten esa imperfección que no resulta nada productiva, sobre todo si nuestro mercado es la espiritualidad,  aunque por su naturaleza de sombras difícilmente salen a la luz. Con esta mujer comprendí, que mientras más bien guardemos nuestras sombras cubriéndolas con discursos bellos y con una aparente armonía, donde no hay lugar para el caos, con más facilidad esas sombras emergen a la superficie; y que eso pase no está mal, lo que no habla muy bien de nuestro proceso es que una vez seamos desenmascarados tratemos a los demás con inferioridad sólo en aras de lucir más grandes y seguir protegiendo nuestras sombras. El éxito de su página Web está basado en la promesa de una armonía permanente que no da lugar al caos, que no da lugar a su opuesto, y mientras haya gente ilusa que piensa que eso es posible ella seguirá sacando sus ganancias de una enseñanza que lo único que hace es distanciar más a las personas de su verdadero naturaleza y de su verdadera esencia.

Lo que me entristece son todos esos borregos que son dirigidos por maestros espirituales que les venden la promesa de la plenitud, que no les enseñan a reconocer sus demonios a verlos a la cara, e incluso a verlos con ojos amorosos, porque a veces lo único que podemos hacer por un adversario que reside dentro de nosotros es amarlo incondicionalmente para consumirlo con el fuego de nuestro amor. Somos de luz y de sombras, y mientras alguien se empeñe en mostrarnos sólo el camino de la luz, dudemos, porque las sombras deben están confinadas en un espacio muy reducido de ellos mismos y a punto de explotar en cualquier momento.

Todos somos diamantes en bruto en busca de la perfección, deseando ser el diamante mejor cotizado del mercado, y es nuestra responsabilidad si nos conformamos con ser una zirconia que se cree diamante porque tememos que los demás se den cuenta que nuestro diamante todavía esta en su fase cruda.

jueves 15 de marzo de 2012

LOS FRUTOS DE LA CREATIVIDAD.

Me pregunto que pasara con los niños de hoy en día que no tienen la posibilidad de fantasear, desear y esperar todo un año para que Papá Noel les traiga ese juguete tan deseado, en que momento les arrebatamos a los niños el placer de la postergación y la expectativa por el juguete tan ansiado, que pienso formaba parte del juego y era lo que hacia que cuando lo teníamos en las manos lo disfrutáramos intensamente y nos peleáramos con los amigos que querían que se los prestáramos, estrenamos el egoísmo con aquellos juguetes largamente deseados.

Los niños de ahora están sobre estimulados, nosotros necesitábamos una caja de juguetes, los niños de ahora necesitan una habitación para guardar los juguetes. Pienso que los juguetes son la conciencia de los padres, ellos pagan de esa forma la atención y el cuidado que no son capaces de ofrecerle a sus hijos, bien sea porque no pueden ya que están ocupados trabajando, o porque no quieren porque en su tiempo libre están pegados del celular del momento y de la computadora, de esa forma los juguetes son esos artefactos que liberan a los padres de tener que interactuar con sus hijos, entre mas juguetes tengan menos responsables se sienten de la educación y del entretenimiento de sus hijos.

Estoy agradecida por poder impactar en la vida de mis nietos, porque pese a que mi nieta esta sobre estimulada, yo estoy ahí para rescatarla del hastío que los juguetes le producen, cuando la saco al patio de su casa, todo un festín se tiende a sus pies, ella explora los insectos con una curiosidad que me produce envidia, y persigue las lagartijas descubriendo cada día algo nuevo en ellas, lo hace desprovista de todo temor, ella no teme a ningún animal, ni siquiera al gato que vive merodeando su casa y que tantas palizas le ha dado, a veces cuando el gato la ha atacado, ella llora no por el dolor que le producen las heridas que el le ha propiciado, sino porque no comprende como su amigo el gato puede atacarla, entonces se queda perdida en sus pensamientos y me pregunta en su peculiar idioma porque le gato le ha pegado.

Las hojas secas de los árboles se tienden en el piso como una alfombra y ella disfruta intensamente el sonido que emiten cuando son quebradas por sus pasos, su capacidad para divertirse en contacto con la naturaleza es ilimitado, que sería de nosotros si fuéramos capaces de hacer lo mismo? Es posible que necesitáramos menos cosas y trabajáramos menos.

La semana pasada apareció una rata enorme colgada de su hocico en las cuerdas de la luz, seguramente electrocutada, esa mañana cuando salimos al patio nos esperaba esa escena, y mi nieta armó una historia que incluía los supuestos gritos que la rata emitió antes de morir, su historia aunque no era perfectamente audible, era comprensible por todos, su día giró alrededor de esa historia, incluso cuando alguien llamaba por teléfono, ella pedía que la pusiéramos en el teléfono para contar la historia de la rata que gritó antes de quedar colgada allí.



Mi imaginación vuela cuando la veo haciendo gala de su creatividad en un patio que puede resultar aburrido para otros, pero que para ella no sólo es el lugar por donde puede correr con libertad, sino que es el encuentro con su vitalidad y con mil experiencias que ella es capaz de convertir en el más exquisito juego, allí ella es cuentera, domadora de gatos, investigadora de insectos, cazadora visual de lagartijas, recolectora de flores, recolectora de caracoles, observadora de la tierra, y cantante, muchas posibles profesiones que ella está entrenando mientras juega con la abuelita. Entonces pienso que todo eso no tiene precio que, como dice el comercial, para todo lo demás, están el Ipod, el xbox y todos los castradores de la creatividad.




martes 13 de marzo de 2012

LEYENDAS URBANAS EN EL CONDADO DE BROWARD

Hace apenas dos semanas que puse de nuevo en mi muro de Facebook  el artículo que había escrito sobre Romeo, y que titulé el loco era mi manera de homenajear su vida, luego de enterarme que había muerto, de la misma manera que había vivido su vida es decir sin los dramas con que todos enmarcamos la muerte. Luego en una reunión del vecindario me contaron que la policía lo encontró en su apartamento de la playa muerto y que aparentemente llevaba un par de días de fallecido, la manera como se le rindió homenaje a su memoria no fue muy ortodoxa pues le colgaron de nuevo el título de loco, y desfilaron algunas historias que constataban su locura. Una mujer dijo que exhibía sus genitales en la playa, que llevaba colgada una botella de agua de su pantaloneta que llenaba de agua de mar y con ello se hidrataba, otra dijo que comía basura y que sus repentinas desapariciones de la playa obedecían a que se lo habían llevado varias veces para un sanatorio para pacientes con enfermedades mentales, y al final todas estuvieron de acuerdo en que Romeo era millonario y que había dejado una fortuna que seguramente recogería un hijo que tenía y del cual se supo su existencia después de su muerte.

Aunque todas aseguraron haber sido testigos presenciales de lo que afirmaban ninguna de estas versiones coincidía ni remotamente con el Romeo que yo conocí, pese a que ninguna de aquellas mujeres había tenido una sola conversación con él, mientras que yo si había hablado con él, no una sino muchas veces, a decir verdad siempre que coincidíamos en la playa, él se acercaba y sosteníamos conversaciones que a mi siempre me parecieron cuerdas, pero no me crean mucho que en todo caso hay quienes dicen que yo también estoy loca. Es cierto que su pantaloneta de baño era muy diminuta para un hombre de su edad, pero jamás en 10 años que lo conocí le vi sus genitales, ni él me los exhibió sin importar si coincidíamos en los amaneceres que yo iba a ver en la playa o tarde cuando la noche había conquistado el día. Tampoco lo vi nunca comer basura, las pocas veces que lo vi comer, llevaba frutas y nueces y las comía entre caminata y caminata o entre chapuzón en el mar y caminata.



Hoy salí a caminar a la playa al atardecer, luego de una hora de caminata y a mi regreso me capturó una bella mujer que estaba haciendo yoga justo en la orilla del mar, la playa estaba desierta, sólo ella y yo despedíamos el día a esa hora, así que decidí quedarme viendo los ejercicios que ella hacía para aprender un poco, de repente alguien salió desde un follaje que había detrás de donde yo estaba y al girar vi con asombro que era Romeo, el muerto, al que yo le había rendido homenaje, el mismo que en palabras de aquellas mujeres habían encontrado muerto en su apto, el que todos menos yo dicen que esta loco, al principio sentí temor, al verlo salir rozagante y lleno de vida con su característica sonrisa diciendo “long time didn’t see you” me quedé allí parada observándolo detenidamente, buscando en su piel algún gusano que me dijera que había salido de su tumba, o algún color gris que me dijera que había escapado de la cremación, o alguna nube diciéndome que venía del cielo, capturando sus palabras para asegurarme que llegaban sin ninguna alteración de sonido, quería tocarlo, pero si nunca lo había hecho en vida menos lo hará ahora que estaba muerto, incluso dudé que la que estuviera muerta fuera yo, o que me hubiera trasladado a otra dimensión y estuviera accediendo fantasmas.

Romeo marzo 13 2012


Así que decidí apoderarme más de mi presente de lo que suelo hacerlo y concentrarme en cada palabra que me decía, hizo un perfecto asana (posición de yoga) en la arena y me preguntó si podía imitarlo, le dije que no, más porque no quería distraerme que porque no pudiera, entonces me preguntó si estaba embarazada, cuando le  dije que no me dijo que recordara que somos lo que comemos, que lo viera a él, que comía bien y por eso el viviría para siempre, justo cuando empezaba a pensar que Romeo estaba vivo él me salía con ideas de eternidad  física y de nuevo me hizo dudar entonces le pregunté cuantos años tenía y me dijo que un poco más de cien y se quedó inmerso en un asana, que luego cambió por otro mientras yo decidía tomar mi teléfono celular y tomarle fotografías porque esa sería la única manera de probarle a aquellas mujeres que Romeo está vivo, porque uno está vivo o muerto hasta que se demuestre lo contrario, y en este caso yo tengo la manera de probar que Romeo aún vive y que su herencia millonaria no puede ser repartida todavía. De regreso a casa me sorprendí con una enorme sonrisa engalanando mi rostro, nunca he sentido tanto placer de ver un muerto y recordé que justo hoy es martes 13.

Romeo marzo 13 2012

lunes 12 de marzo de 2012

ESTRICTAMENTE CONFIDENCIAL

Dicen que si no se puede decir es mejor no decirlo, y que quien entrega un secreto ya no es confiable porque no fue capaz de guardárselo a si mismo. Creo que muchos se sienten impulsados a contar sus secretos porque esa parece ser la manera como se aseguran la aceptación y la aprobación de la otra persona, más que porque necesiten liberar alguna carga. En el fondo contar nuestros secretos a las amigas o amigos, es una manera de comprar la amistad del otro, de comprometerlo con su posible fidelidad. Tanto la adversidad compartida como los secretos parecen conseguir una unión difícil de romper, la seguridad a la que muchos aspiran en términos de relaciones interpersonales podría estar garantizada en la medida en que el otro se convierte en la caja fuerte de todos nuestros tesoros inconfesables.

Personalmente no me gustan expresiones como “aquí entre nos” “que esto no salga de nosotros” “te lo voy a contar pero no se lo cuentes a nadie” “este es un secreto que nadie más sabe de mi” “prométeme que serás como una tumba” etc. Porque me parece mucha responsabilidad cargar sobre mis hombros información clasificada y sobre todo porque en esas confesiones casi siempre logro ver esa transacción tácita que dice que si me confiaste un secreto de alguna manera quedamos encadenadas para toda la vida, o lo que es peor, debo contarte los míos. A veces cuando me van a entregar un paquete de esos, simplemente renuncio y me rehúso a escuchar el secreto.

Yo también tuve mi propia experiencia al respecto con lo que alguien pensó que era un secreto: mi vida sexual, con la que pocas veces he tenido reservas, así fue como hace mucho tiempo alguien de la familia, a quien mi madre recibió en nuestra casa temporalmente mientras sus padres se recuperaban de una crisis económica, dio testimonio con lujo de detalles de mi vida sexual, cabe mencionar que algunos de esos detalles sólo estaban en su imaginación y sólo pretendían embellecer la historia, supuestamente éramos muy unidos, éramos muy amigos y dado que era un hombre, eso lo hacía más confiable todavía, aunque repito no era que yo tuviera secretos, era que habían cosas que mi madre hubiera preferido no saber y yo hubiera preferido que ella no supiera.



Aquella vez comprendí que la confianza que había dejado de tener en mi madre, me había negado la posibilidad de saber de donde procedía mi mentalidad tan abierta, porque lo único que hizo aquel familiar con aquel episodio fue fortalecer la confianza con mi madre, porque aunque teníamos diferencias en la manera como veíamos la vida, ella demostró pleno respeto por mis elecciones y contrario a lo que aquel hombre pensó, gocé de toda la comprensión de su parte. Su infidencia me condujo a confiar más en ella y a comprender que las aprehensiones que tenía con ella eran infundadas. Me hizo un favor en vez de hacerme un daño.

Pero a muy temprana edad aprendí dos cosas: que si las rumbas terminan en jornadas sexuales es mejor andar sola, y que las cosas que no quiero que nadie sepa, no las debo decir en voz alta ni siquiera a mi misma, ya que aquellos secretos que guardamos a veces, es mejor que se queden así, como secretos, en un acto de confianza en nosotros mismos, entre otras cosas como un acto de romanticismo, nada más romántico que un secreto fielmente guardado.

Todo esto llegó a mi memoria de nuevo porque en estos días presencié como una mujer que se decía ser amiga de otra, en medio de una discusión que sostenían  reveló un secreto que la otra le había confiado tiempo atrás en presencia de una tercera persona que era por causalidad la directamente implicada en el asunto y para quien conocer el secreto fue devastador. Al final habían tres personas dañadas: la mujer que se sintió traicionada con la infidencia de su amiga, la tercera persona que circunstancialmente se enteró de algo que cambiaría el rumbo de su vida, y la infidente amiga que no podía con la culpabilidad por haberlo hecho.

Los secretos son como los cuerpos muertos, si se los confías a alguien que no sea sepulturero, es posible que el mal olor te persiga siempre, y en cuestión de sepultureros de secretos nadie mejor que nosotros mismos para darles cristiana sepultura.

martes 6 de marzo de 2012

EN MI PRÓXIMA VIDA

Hay dos sueños que dejaré pendientes para cumplir en mi próxima vida: ser acróbata de circo y ser bailarina. Siendo una niña el circo llegaba a Vegachi, corregimiento de Yali, departamento de Antioquia Colombia, que era donde vivíamos. Siempre tendían su enorme carpa en un terreno al lado de mi casa y mi padre solía rentarles algunas habitaciones de la casa a los dueños del circo, ya que los empleados se quedaban en los trailers, eran épocas en que mi madre todavía estaba metida en el cuento de hadas y éramos felices y comíamos perdices porque mi padre no se había metido en suficientes problemas todavía.

Yo estaba hipnotizada por la vida de circo, todo ese mundo me parecía mágico, fuera de este mundo, Quería ser acróbata y quería fugarme con un circo cuando cumpliera la mayoría de edad que para mi no debía ser mas allá de los 10 años. A pesar de que mis padres jamás hablaron de mis limitaciones en mi presencia, yo sabía que las tenía y que subir al trapecio sería difícil para alguien que lidiaba en aquella época solamente con su desplazamiento físico.

Pero un día llegó un circo nuevo, y una de las hijas del dueño del circo, tenía la misma luxación de cadera que yo, exactamente la misma, ella debería ser unos cuatro años mayor que yo, y por esos caprichos del destino llevaba el mismo nombre mío, se llamaba Luz Dary. Trabajaba en el circo, como todos los que viajaban con ellos, porque en los circos nadie viaja si no puede ganarse su sustento con trabajo, era lo que decían todos. Sólo que ella no subía al trapecio, ni bailaba, ni domesticaba animales, ni era payaso, ella tenía un espectáculo muy singular, era sepultada viva por 72 horas, después de las cuales ella sobrevivía, cómo lo hacía era parte de la magia, del misterio y del poder que su presencia revestía en el circo. Y yo estaba dispuesta a ser sepultada durante más tiempo con tal de irme con el circo, pero no fui aceptada, con la misma elegancia con que grandes empresas en el futuro me rechazaron, fui rechazada por primera vez a mi primera aspiración laboral.

Puedo decir que he sido trapecista del circo de la vida, me he subido en muchos trapecios: amorosos, laborales, sociales y familiares, siempre he podido vencer el vértigo que me producen y conservar la “altura” también he sido bailarina a mi singular manera, he danzado con los ojos vendados en medio de un circulo de fuego sin quemarme y en el proceso he descubierto que mi estructura ósea y mi sistema muscular danzan como la pareja perfecta que siempre han sido, también he sido testigo de la vitalidad que recorre por mi cuerpo y puedo decir que la sangre recorriendo mis venas nunca ha sido tan perceptible como cuando danzo en la oscuridad imaginando que estoy en un escenario, cuando retiro la venda de mis ojos, el espejo me ha devuelto una imagen anacrónica por la que nadie pagaría ver, pero que a mi me mantiene perdidamente enamorada, entonces me detengo y le digo a la otra Luz Dary, la del espejo, que podemos seguir entrenando porque en la próxima vida sin duda tenemos mucho que bailar.


lunes 5 de marzo de 2012

QUERIDO EGO

Querido ego:

Todo el mundo habla mal de ti, las opiniones están repartidas, algunos tienen como meta aniquilarte por completo, otros se conformarían con hacer negociaciones en donde ambas partes salgan beneficiados, otros quieren asumir el reto de conquistarte, otros tantos piensan que eres como una especie de bestia que no hay que dejar morir de hambre, pero tampoco hay que sobre alimentarla. Yo creo que estoy en el último grupo, te reconozco cada vez que haces aparición demandando atención y pidiendo que todos tus deseos sean satisfechos, también te identifico cuando luces tu disfraz de falsa madurez y dices que no te afecta lo que está pasando, para luego refugiarte en los latidos de mi corazón que hacen gritar todo mi cuerpo; y que puedo escuchar como un tambor gimiendo la melodía de las carencias porque no obtuviste tu premio.

Te detecto cuando me convences de que algún tipo de servicio es un acto de amor  altruista para luego verte hambriento exigir ser alimentado con reconocimiento. Te detecto en el temor que me producen los aplausos y en tu interferencia para que no los disfrute, porque me convences que es ególatra hacerlo.

Mientras más bien te escondes más evidente es para mí tu presencia, por eso cuando en estos días alguien me dijo que yo era egocéntrica y pretenciosa, me sentí envidiosa de la comunicación que tienen ustedes los egos, se comunican tan perfectamente de ego a ego y se lanzan acusaciones definiéndonos a los portadores de ustedes, como si eso fuera lo único que somos.

Pero no nos digamos mentiras ¿a quien no le gusta que lo aprueben? Nuestros actos diarios están dirigidos a recopilar la mayor cantidad de aprobación, es por eso que aniquilarte querido ego es una forma de suicidio que no reconocemos porque es que la idea de aniquilarte es tuya, para lucir más espiritual y mejor que los demás, porque sabes perfectamente que aniquilarte es morir nosotros y que mientras exista en nosotros la idea de matarte esa idea misma te mantiene vivo, te mantiene en el poder, esa es tu más hábil estrategia, que aunque la conocemos no sabemos como desarticularla.

Dicen que la mente es la loca de la casa, yo diría que lo es porque está gobernada por el loco de la casa que eres tú, querido ego.