¿PORQUÉ YO NO?
Nunca nos pusimos de acuerdo, pero por esas sincronías misteriosas que se quedan guardadas en el anonimato, todos los que cenaríamos juntos aquella noche, que éramos 4 personas en total, vestíamos exactamente los mismos colores de ropa, vino tinto con negro, nos reímos de esa sincronía que pensamos era consecuencia de nuestra conexión afectiva y no una macabra coincidencia que nos reuniría en una experiencia dramática que conscientemente no pedimos, pero que recreamos por razones que aún no terminamos de comprender. Era una de esas noches frías de South Florida donde yo estaba particularmente excitada por el cambio de clima y decidí estrenar una chaqueta de invierno de color vino tinto, un color inusual en mi ropero. Mis planes estaban concebidos para regresar a casa a las 11 de la noche por tardar, habíamos decidido ir a un parque de luces después de cenar para sacar a la madre de mi prima que había estado por meses en una larga recuperación, estábamos contentos de estar reunidos, ...