Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como cuentos de ficcion

ENFERMEDAD TERMINAL PLANETARIA. (CUENTOS DE FICCIÓN PARA EL ALMA)

Imagen
Para aquellos que creen en las teorías de conspiración y en que la industria farmacéutica es el emporio más poderoso del mundo, les permito soñar con éste cuento de ficción, deseando que todos sus temores se hagan realidad sólo por el bien de la humanidad. En uno de los estériles esfuerzos que hicieron los gobiernos del planeta tierra por regular la superpoblación, apareció el famoso virus Covid19 creado por algún gobierno, según las buenas o malas lenguas pues nunca se pudo probar el nombre del país que realmente creó en laboratorio este peligroso virus que puso de rodillas al planeta en el año 2020; y por el cual se declaró una pandemia que tuvo al planeta paralizado por algunos meses y que cambiaría para siempre el rumbo que había tomado la existencia. Fueron muchos los que aseguraron que el virus no era artificial, sino natural, otros aseguraron que si bien era natural, había sufrido modificaciones en laboratorio, saliéndose de control para los gobiernos con lo cual el juego de...

A PURO CUENTO.

Imagen
A mi nieta le gusta que le leamos cuentos antes de ir a dormir, cuando soy yo quien la lleva a la cama, no se los leo, se los narro, con sonidos, con música y usualmente se los actúo. Los invento con una facilidad que a mi misma me asombra, empiezo con una idea que haya tenido que ver con algo que vivimos durante el día y el cuento se escribe a través de mi imaginación de manera magistral, mientras ella yace en su cama completamente atenta a cada una de mis palabras y mis movimientos. Tengo que confesar que ningún adulto es tan buen escucha de mis narraciones como mi pequeña Samantha, lo cual hace que mi corazón se infle cada día de más amor por ella. La narración oral ha formado parte fundamental de mi educación y de mi vida, siendo una niña mi madre solía contarme historias de su vida de juventud ( mi madre me tuvo en su edad madura) que yo le pedía que me contara, como no conocí a mis abuelos maternos y a mis tíos maternos, solía pedir que se me contara acerca de ellos y de la...

EL SICARIO

Imagen
Cada noche el ritual era puntual, ella tejía el saco que alguien de la familia usaría después, mientras tanto en la casa de al lado, su vecino a quien apenas si veía cuando coincidían en el buzón de correos, afinaba las armas, limpiaba el gatillo antes de empezar a disparar como siempre.  Al principio a ella le molestaba el ruido de aquellas balas, pero con el paso del tiempo se fue acostumbrando, después se fue familiarizando, uno se familiariza con todo, hasta con la muerte. Después se sorprendió amando aquel ruido que ya no le parecía estruendoso y pudo engañar a su imaginación para no pensar más en la sangre que seguramente corría debajo de la puerta, después de todo ¿la pena de muerte no es legal en algunos estados? Quizá su vecino sólo hacía justicia, vaya uno a saber cuántos malos esposos cegaba con su gatillo engrasado, cuántas mujeres adulteras y cuántos malos padres o malas madres se movían en su péndulo del bien y el mal. Le pareció entonces que su vecino sólo era un n...

CAPERUCITA ROJA Y LA LOBA FEROZ

Imagen
Caperucita roja era una joven mujer que había aprendido a ser una “niña buena” desde muy pequeña, le decían así porque siempre le gustó el color rojo desde que nació, por lo que usaba una capa con gorro roja todo el tiempo y unas preciosas zapatillas del mismo color. Le gustaba ir a caminar por el bosque con el pretexto de visitar la casa de su abuelita aunque esta había muerto cuando ella era apenas una niña en una misteriosa situación que nunca se esclareció y que oscilaba entre un cazador y un lobo. La madre de Caperucita admiraba el buen corazón de su hija que seguía cuidando de la casa de la abuelita a pesar del paso del tiempo, lo que ella ignoraba era que en ese bosque caperucita roja se retiraba su capa roja y dejaba al descubierto un vestido rojo sujetado al cuerpo con un prolongado escote y se cambiaba sus preciosas zapatillas rojas por unos tacones rojos, después se maquillaba la boca de rojo y vestía unos guantes tres cuartos de color rojo también que enloquecían a Fabio a...

CUENTOS DE FICCIÓN PARA EL ALMA.

Imagen
Había una vez una célula muy feliz, que vivía en el dedo del corazón del planeta mano bella, su nombre era Flor, ella emitía señales de amor al cosmos diariamente, cooperaba con sus vecinas cuando estas estaban faltas de recursos, prestándoles los suyos, muchas veces sabía que esos recursos no podrían ser devueltos pero como sabía que servían a un fin común no esperaba que le fueran devueltos. Su finalidad no era acumular recursos sino compartirlos para con ello engrandecer de vida el planeta y llenarlo más de luz, ya que la luz del planeta traería consigo la tan anhelada Paz. En el vecindario de Flor vivía otra célula llamada Ovidio, que siempre andaba a la caza de más recursos de los que la vida le proveía, tenía un gran sueño: ser una célula más grande que todas las demás, y tener algunas subcélulas más llenas de recursos para cuando el final del planeta llegara, aunque todos murieran él y su equipo de subcélulas pudieran sobrevivir gracias a esos recursos acumulados. En su afán p...