SÁLVESE QUIEN QUIERA
Ayer nos reunimos en la playa para juntar nuestras manos en meditación y enviar luz al planeta en pro de nuestros océanos. Aunque la convocatoria estaba abierta asistimos tres personas en mi locación, dos españolas y yo, y digo sus nacionalidades porque una amiga me dijo que eso me pasaba por andarme “juntando” con Latinos, que si andara más con americanos habrían asistido, ella que es Latina lógicamente no asistió... Juntamos nuestras manos y estuvimos en meditación cerca de diez minutos en la orilla del mar, después de que la meditación pasó me quedé pensando si eso de verdad servirá para algo, es la misma pregunta que me hacía en las clases de trigonometría cuando llegaban a mi mente interrogantes existenciales, debo decir que nunca he tenido que usar una ecuación para salir de un problema, y que a la hora de pagar las cuentas tampoco me ha sido de ayuda decirle a la cajera que puedo hacer una ecuación. Y creo que eso fue lo que siempre me restaba motivación por la educación acadé...