ENTRE LA VIDA Y LA MUERTE.
En nuestra primera parada del crucero que hice la semana pasada nos encontramos de frente con esa débil línea que une la vida con la muerte, pudimos constatar que la una contiene a la otra, que están más unidas de lo que quisieran estar aquellos enamorados que pactan con relaciones simbióticas y que se juran amor más allá de la muerte. Mi hija, mi amiga Berta y yo decidimos pasar el día en una playa cercana a playa MIA en Cozumel México, tomamos un paquete que incluía todo y de esa forma relajarnos y disfrutar del mar, de la música y nuestra compañía. Pasamos un día maravilloso bebiendo los diferentes cócteles que Gabriel, el mesero que nos asignaron servía para nosotros, junto con algunos ceviches y comida de mar, nos sentíamos como princesas en el jardín del castillo siendo atendidas por un hombre de mediana edad que fantaseaba constantemente con pedirle permiso a su esposa para satisfacer nuestros mundanos deseos, para después soltar una enorme carcajada porque sabía al i...