LA BELLEZA Y EL AMOR
Tengo que reconocerlo, lo elegí por su belleza, poco me importaba su procedencia y sus altos abolengos, sólo me importaba su apariencia física. Nuestra convivencia fue maravillosa y como toda relación perfecta escasamente duró trece meses, las mejores cosas se acaban pronto y los mejores compañeros desencarnan con la rapidez que no quisiéramos. Le hice un luto de dos años antes de salir al mercado en busca de otro espécimen que fuera eso si muy pero muy bello físicamente. En mi exhaustiva búsqueda no encontré un él, sino una ella, perfecta, el sueño hecho realidad de cualquiera, todos estaban envidiosos de verme en su compañía, acaparábamos la atención de todos y lo más importante cuando alguien nos visitaba en casa, ella era el centro de atención. Nuestro idilio duró menos que el primero, sólo dos meses, después de eso, ella se tornó distante, agresiva y nada cariñosa. Acudí a todo para reconquistarla, desde esencias florales para modificar su carácter, hasta aromaterapia para atr...