OSAMA EN LA TIERRA DEL OLVIDO.
Confieso que todo esto me ha perturbado, que me he dejado afectar por ello más que de lo que el común de las cosas malas me afectan. Hablo no de la muerte de Osama, sino del panorama de rencor, resentimiento y sed de venganza camuflado como justicia que en este momento flota en el ambiente. Hablo también de todos aquellos (algunos con mucho ego espiritual y religioso) que en este momento son participes del festejo por la muerte de un enemigo público. Lo cual los reduce a lo mismo que el fue. La sociedad evolucionada que pretendemos ser todavía no está a nuestro alcance, el perdón es sólo una bella palabra sobre la cual todos saben decir cosas muy bellas, pero es un monstruo que nos vence cuando la vida nos da la oportunidad de practicarlo. Perdonar no es justificar lo que los demás hacen, pero si es no alimentar un conflicto y menos aún perpetuarlo. Porque entre otras cosas esos pensamientos negativos a la única persona que afectan es a nosotros mismos. Yo realmente he querido hace...