EN EL BAÑO DE MUJERES
Lo escuché por accidente en el baño del gimnasio, la mujer que lo dijo no sabía que yo estaba allí. Se refirió a mi como la mujer de las zapatillas viejas, mientras la otra respondió con una carcajada y habló de lo increíble que era que en todos los años que llevo asistiendo al gimnasio jamás he cambiado mis zapatillas, la conversación siguió en torno a mí, y la otra dijo que todo el mundo (menos yo) sabía que las zapatillas tenían que cambiarse cada seis meses ¿?. Me quedé sentada en el sanitario quietecita escuchando hasta donde llegaba la conversación, mientras ellas seguían haciendo una lógica disertación de lo extraña que resultaba que llevara las mejores y mas bonitas prendas del gimnasio (por lo menos eso me abonaron) pero conservara las mismas viejas, sucias y asquerosas zapatillas! Y se reían a las carcajadas, separando las frases con la polifacética muletilla de las gringas gomelas ¡Oh my god! ¡Oh my god! ¡Oh- my -god! (Oh Dios mío). Yo quería estar molesta, de verdad que lo ...