CON EL CORAZÓN ANTES QUE CON EL BOLSILLO.
Durante las últimas dos semanas he estado confrontada con el "servicio" ha sido una confrontación muy fuerte, por cuanto he estado del otro lado de la puerta de predicadores al respecto que a la hora de poner en práctica sus discursos simplemente me han cerrado las puertas en la cara. Cuando era niña mi madre siempre me trasmitió una certeza absoluta en las personas religiosas, lógicamente católicas, porque era nuestra religión, y pensar en que un sacerdote le diera la espalda a uno era prácticamente inconcebible, no pasó mucho tiempo antes de que me diera cuenta que había un gran componente de idealización y que el servicio no estaba para nada emparentado con la religión. He comprendido que el servicio es una bella palabra que veo a diario escrita en las redes sociales de Internet y donde la gente se conglomera para recoger fondos para todos los desprotegidos, con lo cual su imagen obtiene alguna ganancia, pero que en la vida práctica sólo una gran minoría está dispuesto a...