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EL FINO ARTE DE NO HACER NADA.

Durante mi niñez había poco que hacer, el ocio era obligado, al menos en los pueblos en donde solía vivir y que ni parques de recreación para niños tenían. Uno mismo se ingeniaba el "Mataculín" poniendo una tabla incrustada en el tallo de un árbol que había cortado en el patio de la casa, se ponían un par de cojines   a lado y lado de la tabla, se sentaba uno en un extremo y el invitado en el otro extremo, mientras el uno volaba alto el otro aterrizaba, así aprendimos a compartir y a tener que vivir las dos experiencias en pro de la diversión. No solía tener muchos invitados en casa, por lo que el tiempo a solas sin nada que hacer, convertía los días en interminables horas que me hacían dudar de que en efecto solo fueran   24 y no más. Pero en el ocio aprendí a observar los hormigueros, y el movimiento de sus habitantes, imaginaba que estaban organizadas como nosotros en el pueblo, que tenían un alcalde, un cura y profesores, me divertía pensando cual sería la directora...

EN DEFENSA DE LAS NARCO NOVELAS.

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Siempre me han atraído las películas de narcos, no por lo que la gente piensa, que es una manera de alimentar la fiera que llevamos dentro, sino porque como son vidas tan cortas, es muy fácil ver el mapa del destino de cada persona y como se despliega de acuerdo a sus propias decisiones, no por culpa de alguien más. Lo cual clarifica para mí el porqué de la indignación de la mayoría de los colombianos por la proliferación de narco novelas, y es que la mayoría está más interesados en conocer el aspecto rosa de nuestra historia. El otro, el que implica auto examinarnos, y reconocer que nuestro gobierno es sólo el reflejo de nuestro sistema de creencias, esa es mejor conservarla en las sombras. Si algo he aprendido viendo narco novelas y narco películas de la mafia de nuestro país, es que la noticia colombiana es mejor consumirla como al buen vino, vieja y lo suficientemente añeja para verla en su cruda realidad, no como la noticia fresca y maquillada por la que la masa se siente atraída...

EL MAGO

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A ti Peter, mi héroe de estos tiempos, hasta que llegue otro…vos sabes que todo es perecedero Durante mucho tiempo devoré con sevicia cuanto libro de la nueva era pasaba por mi mano, sobre todo los que tenían que ver con el Feng Shui.  Las velas también formaban parte de mi ritual diario, convocando las energías para que confluyeran todas en mi rueda de la fortuna y por fin todos aquellos suplicios y carencias que yo consideraba obstáculos para mi felicidad, le dieran paso a la abundancia que siempre promete ser la llave de la realización personal. Cada primero de enero, mientras los demás dormían su guayabo de la borrachera del último día del año, yo me entregaba a los recortes de revistas donde plasmaba mis deseos para el nuevo año y los convertía en un enorme mapa visual que mi amiga Dunia me enseñó a hacer y que ella llamaba el mapa del tesoro. Confieso que la mayoría de los deseos me eran concedidos, sólo que no de la manera directa que yo pedía, pero si a la peculiar...

EN…CINTA

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Nunca me ha gustado quedar registrada en video,  por eso el día que me entrevistaron en el Show de Nancy y su productor me preguntó si tenía más material audiovisual, me quedé literalmente paralizada, como si hubiera olvidado que la entrevista era para televisión y que la pregunta era apenas normal. Ese día comprendí que mi carrera me estaba llevando por un camino donde seguramente sería filmada muchas veces y que tenía que empezar a reconciliarme con esa idea con la que obviamente estoy mal relacionada.  Cuando ella me envió el programa por youtube, me sentí desnuda, como lo sentí cuando me entregaron el video de mi monólogo “Llanto a mi misma” y como me siento cada vez que alguien sin mi autorización ha hecho video de mí y después me lo enseña. Desde entonces estoy trabajando mucho más que en reconciliarme con esa imagen que no quiero ver de mí, en averiguar que es lo que me molesta tanto de esa imagen, que no tiene que ver con el anacrónico movimiento de mi ...