EL MUNDO SEGÚN THOMAS.
Querida abuelita: Leí en un artículo que escribiste recientemente que lloro mucho, es verdad, en estos ocho meses que llevo en este mundo todo han sido lágrimas, pero tienes que reconocer que la vida de un bebé es muy complicada y difícil, por ejemplo no podemos valernos por nosotros mismos, tenemos que esperar a que los adultos descifren el motivo de nuestro llanto, cada adulto que me cuida tiene un misterioso y abstracto sentido del lenguaje del llanto, algunos se molestan conmigo por mis diferentes tonalidades de llanto, otros se divierten pensando que sólo quiero llamar la atención y están los que piensan que llorar es natural en un bebé y me dejan llorar mientras se ocupan de sus cosas. Y no hablemos de que nos orinamos y nos cagamos en los pañales, a veces los adultos tardan en saber que estamos todos incómodos y malolientes y ahí sólo nos queda el llanto para avisarles. Yo antes tomaba sólo leche, pero de un tiempo para acá, tú te encargaste de mostrarme otros sabores...