OBSESIVA SEXUAL.
Una mujer cercana a mi, me dijo que soy una obsesiva sexual, lo dijo en ese tono de voz que sólo tiene como objetivo hacerte sentir culpable por ello; y reforzó su juicio asegurando que ella había disfrutado mucho del sexo, (en un pasado bastante lejano) pero que por eso justamente ella no era una obsesiva sexual como yo. Y tiene razón, si ser obsesiva sexual es defender mi derecho a poder hablar de temas sexuales con la misma naturalidad que otras mujeres hablan de su periodo menstrual detalladamente en presencia de todo el mundo. Y es muy curioso que esté avalado socialmente que el tema favorito de muchas mujeres siga siendo, sus periodos menstruales en todas sus versiones, sus úteros rotos, sus ovarios descompuestos y todo el caos que existe en su aparato reproductor. Nada habla más crudamente de nuestra relación con el sexo que exponer nuestras dolencias femeninas, es la manera más primaria que tenemos las mujeres de gritar nuestra intimidad sin que la sociedad nos recrimine por el...