SINCERIDAD SIN CENSURA.

Cuando escribí mi artículo "el aprendedero" sabía que estaba exponiendo una cruda verdad de mi familia, de alguna manera era mi manera de hacer un exorcismo colectivo para aniquilar esos demonios que se despiertan en nosotros cada vez que sentimos la fragilidad de nuestros lazos afectivos. Corría el riesgo de que mis primos lo leyeran (aunque confieso que tenía la certeza de que no lo harían) y que se molestaran. Pero uno de ellos lo leyó, me escribió una carta, comentando el artículo con una objetividad que me era familiar, estaba de acuerdo conmigo en la mayoría de mis planteamientos y de paso exorcizó sus propios demonios con aquella carta que abrió una relación que se empieza a estrechar con el paso de los días. No sé si las cosas entre nosotros hubieran sido distintas si él no lo hubiera leído, pero me he sentido bendecida por haber capturado la sensibilidad de mi primo a través de ese artículo y por la capacidad de poder expresar lo que me molesta tanto como lo que me gusta y compartirlo con mis lectores.

Uno de los proveedores sexuales sobre el que escribí también se pronunció, irónicamente le gustó lo que escribí sobre el tema, más aun se encargó de divulgarlo, la gente le da a uno sorpresas, por eso se me antoja tan maravillosa la naturaleza humana. No siempre tengo la misma suerte algunos me dejan de hablar porque no pienso como ellos, me entregan toda su admiración mientras fantasean con que estaremos de acuerdo en todo, pero en cuanto surge una diferencia el encanto y la magia desaparece. Y es que aunque la envolvamos en el mejor papel de regalo la sinceridad no siempre es bienvenida, al ego no le interesa la sinceridad que nos desenmascara ante otros, y la palabra irrespeto es con facilidad usada para silenciar a quienes quieren hacer uso de una sinceridad sin censura.

Recuerdo una vez que le respondí a una persona que me estaba pidiendo que hiciera hacer algo, que no quería hacerlo, abrió sus ojos desproporcionalmente y me dijo "¿cómo te atreves a decirme en mi propia cara que no quieres hacerlo?" le pregunté si prefería que lo hiciera a sus espaldas o que hiciera algo que no quería solo por complacerle y traté de explicarle que la amistad incluye la libertad y el derecho a no querer hacer algo por el otro, pero me di cuenta que no le molestaba que no quisiera, sino que se lo dijera, nunca entendí esa lógica, pero así es como funcionaba para ella.

Me pregunto entonces ¿Que es exactamente lo irrespetuoso que lo pensemos y lo sintamos o que lo digamos?, que lo pensemos y sintamos es inevitable, que lo digamos lo es, pero entonces ¿existe una escala de valores para la sinceridad?

Es difícil establecer cuando le debemos sinceridad a alguien sin que esa persona se moleste y se sienta irrespetada, dicen que la palabra es mitad de quien la emite y mitad de quien la escucha. A mi me gusta pensar que iniciando las frases en primera persona, conseguimos mas asertividad, lo que nos permite expresar una opinión sin que la persona se sienta incómoda por lo que está escuchando, no es lo mismo decir "me haces sentir mal cuando eructas en mi presencia" que decir "me siento incómoda cuando eructas en mi presencia" en la primera frase está la connotación de culpar al otro, en la segunda frase se asume la responsabilidad por lo que se está sintiendo y no obstante se esta siendo sincero y se esta diciendo lo mismo.

A mi me funciona, excepto cuando por mas cuidado que tengo con el lenguaje toco con mi mensaje una parte de la sombra del otro, en cuyo caso no habrán guantes de oro que puedan proteger las viejas heridas sangrantes del otro.

Quizá ahí radican la mayoría de nuestros conflictos interpersonales, por un lado somos exhortados a ser sinceros, pero por el otro lado nunca sabemos que zona vulnerable de la otra persona estamos tocando con nuestra sinceridad. El conflicto nace cuando el interlocutor no se responsabiliza por las heridas que ya tenía y que nunca ha sanado y responsabiliza a quien sólo las remueve, por haberlas producido.

Ese es justamente el reto cada vez que permitimos que alguna información del exterior nos violente, esa información no esta ahí para convertirse en un arma y matarnos, somos nosotros quienes estamos en libertad de elegir que hacer con ella, podemos matarnos a nosotros mismos con la interpretación del mensaje recibido, o podemos acudir a nuestro espacio de luz y bendecir no solo la oportunidad de recibir ese comentario sino lo que podemos hacer con el.

Contactarnos con el valor que requiere para nuestro emisor hacer uso de su sinceridad, es otra oportunidad que se nos brinda, reconocer en la información recibida una herramienta de trabajo interno en vez de una intención hostil por ser agredidos es un paso avanzado que grita mucho de nuestro nivel de auto aceptación, cuando actuamos a la defensiva con todo y con todos estamos protegidos por el temor, y en el temor no hay luz.

Toda relación interpersonal establecida sobre la base de una auténtica sinceridad sin censura, es una oportunidad para crecer y para ayudar a crecer a los demás, suena maravilloso ¿verdad?

Comentarios

KAZVEL ha dicho que…
Suena tan maravilloso como complicado, tú lo señalas perfectamente, el ego, esa extraña parte que a veces nos sobra y en otras da señales de que falta, se cohibe ante las verdades y se pone furioso cuando confronta la verdad recibida con la realidad palpalble, constatando que esas palabras si iban para el y que no hay forma de eludirlas.
Para mi la sinceridad es fundamental, sin ella es como sembrar en el mar, recuerdo un viejo dicho que va muy a proposito con lo que acabas de escribir "Si tu amigo no te dice la verdad, busca a tu enemigo para que te la diga".
Te imaginas un mundo donde existieran solo opiniones afines, opiniones agradables, opiniones politicamente correctas, obvio, toda opinion para mi debe cumplir al menos la regla de la cortesia, no solo cuidar la esencia del mensaje, cuidar la forma de transmitir el mensaje.
Todos trabajamos con informacion, en ella basamos nuestras decisiones, si esa informacion es falsa pero agradable, es la ruina de nuestro proyecto, pero si esa informacion es veraz y desagradable, puede significar un ahorro de esfuerzos y el evitar un fracaso.
Sigo pensando que enlazas tus palabras de manera magistral, continua escribiendo por favor.
Anónimo ha dicho que…
Quien no acepte la verdad no es tu verdadero amigo, ahora mas importante que la verdad o el contenido de las palabras es la manera de decirlo. para el articulo " El Aprendedero" el cual me pasa mucho con las amistades yo les respondo haciendole un Flujo de Caja mensual para que se den idea de sus gastos aqui, asi no indago en tanto sufrimiento y queja de un pais donde indudablemente se vive mejor. me encanta como escribes, siempre estoy corta de tiempo pero aun asi me tomo la tarea de detenerme a leer tus lineas.
Yosmar Ache
Anónimo ha dicho que…
Una gran verdad has dicho. Parte de la madurez estriba en poder diferir en ideas sin molestarse y sin que eso empañe una relación o una amistad. Respeto ante todo, incluyendo respeto por las opiniones y creencias ajenas que no compartimos. Excelente tu escrito.
Carlos Diaz

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