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LA REINA DE CHINAVITA

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Mas conocida como la Reina de Chinavita , Eunice fue la primera amiga que tuve en este país, a pesar de ser una mujer Tauro con la rigidez propia de los nacidos bajo ese signo, conquisté su reacio corazón desde el primer momento.  Casi 25 años de amistad son la prueba de esa conquista. Ella me ha acompañado por cada ciclo de mi estancia en este país.  Durante la época de vacas flacas ella parecía sincronizada con mis necesidades porque solía hacer aparición en el momento justo con su ayuda incondicional. En este país el poder adquisitivo es mayor que en nuestros países, pero ese poder es directamente proporcional con la facilidad que uno puede perder de la noche a la mañana los privilegios de los que gozamos. Nunca olvido las veces que al quedarme sin empleo ella llegaba a casa "sincronicamente" (no puedo estar segura que esa sincronía no haya sido premeditada) a pedirme que le hiciera la manicura y la pedicura y pagarme por ello, además de generarme una forma de ganarme...

QUINCE AÑOS SIN ELLA

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 A veces me sorprendo con conductas tan parecidas a las de mi madre, como cuando me dedico a tejer a crochet una prenda mientras veo/escucho una serie de Netflix, mi madre hacía lo mismo solo que viendo alguna novela de RCN o Caracol.  En esencia fuimos muy distintas, ella conservó la mayoría del sistema de creencias con el que la educaron mientras yo empecé a temprana edad a cuestionar todas las creencias que me inculcaron mientras crecía. La primera que cuestioné energicamente fue aquella de que una mujer necesitaba la presencia de un hombre en casa para ser respetada por la sociedad. Cómo podía una mujer ser respetada si ni siquiera el hombre que tenía en casa era capaz de hacerlo? Preguntaba yo en medio de mi rebeldía. Quizá por eso no he conseguido honrar el amor romántico y la monogamia. A mi edad mi madre, al igual que yo, ya había enfrentado varias batallas con la muerte, y había sobrevivido incluso en circunstancias tan adversas que yo perdía toda esperanza, pero ella...