EL APRENDEDERO.
Llegó la primavera y aunque mi corazón esta vestido de gris, me he vestido de fucsia, para recordarme que el cuerpo es como éste traje fucsia, que un día no servirá y deberé reemplazarlo por otro. Están ocurriendo muchas cosas en mi vida, fenómenos, pienso a veces, aunque pienso que unos son más trascendentales que otros, es mentira todos tienen su dosis trascendental. Mi madre siempre ha sido una mujer solitaria, y en su familia todos siempre han estado distanciados, por motivos pequeñitos que dejaron crecer porque no se comunicaban bien y que resultaron convertidos en grandes diferencias que hace que se hayan olvidado hasta de la existencia los unos de los otros, algunos viven en la misma ciudad donde vive mi madre, otros en ciudades cercanas. No obstante no hay llamadas, no hay interés por saber el uno del otro, es como si hubieran nacido por accidente en un mismo círculo familiar para luego separarse y olvidarse del núcleo donde llegaron al mundo. Pero algunos de ellos me locali...