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Mostrando las entradas etiquetadas como mente abierta

LOS HOMBRES SI LLORAN.

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Mi concuñada Clemencia me sedujo para ver un partido de fútbol en su casa, sería el primer partido que vería en mi corta vida, ella usó muy bien sus armas de seducción: un almuerzo en familia en domingo en la tarde (no hay nada que me parezca mas atractivo para pasar un domingo) y como postre prestarme la mesa de comer para mi nieta, que ella usó con la suya hasta hace poco tiempo; y otra cosita que me liberaría de tener que comprarlas en tiempos en que ando comprometida con disminuir el consumo para contribuir con el planeta. Ante este panorama tan atractivo no pude ni quise negarme. Así que ahí estaba yo con toda mi familia, en casa de Clemencia a la hora acordada, estaba otra pareja de amigos de la familia y la prima Claudia. El tema del almuerzo por lógica era el fútbol, comentaron los partidos pasados y cada persona se aventuraba con sus pronósticos por el campeón, yo era la única ignorante en el tema en la mesa, porque hasta mi hija resultó una experta en fútbol. Clemencia manejó...

LA CIBER SILLA ELÉCTRICA

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Esta semana ha sido la semana de borrar contactos de mi correo electrónico. Ayer recibí un mensaje de una mujer que me pedía que la sacara de mi lista de correos, porque “ni ella me conoce, ni yo a ella” me quedé pensando en ese argumento por un buen rato, sobre todo preguntándome si tendría que eliminar de mi lista de correos a aproximadamente doscientas personas que no conozco y que reciben mis correos, y con quienes hemos construido una especie de amistad cibernética, pese a que nunca supe como ellos llegaron a mi correo y como yo llegue al de ellos. Lo más curioso de esta mujer es que es la misma que envia un promedio de cinco mensajes diarios con reenvios de esos mensajes bonitos sobre el poder de la mente sobre el cuerpo y de física cuántica, que advierten sobre lo egoísta que sería que no compartiéramos ese mensaje con al menos diez (desconocidas) personas más. Entonces resulta señora RR que ni usted me conoce ni yo la conozco, no ahora, cuando le envio las invitaciones a mi blo...