LA COMPLEJIDAD DE LAS COSAS SIMPLES
Estoy acostumbrada a ser tocada por la vida de los demás y a escribir sobre ello, a lo que no estoy acostumbrada es a que mi vida toque la de los demás. Por eso ayer durante el festival de poesía de West Palm Beach algo, o alguien (no lo sé) saltó dentro de mí cuando mi amiga Claudia Lozano dedicó uno de sus poemas a las personas que hemos perdido algún ser amado durante este año. En mis memorias corporales quedó registrado ese impulso que tomó mi corazón para salirse de mi pecho cuando la escuché, tanto así que físicamente mi pecho se agitó y un grito desesperado se ahogó a mitad de camino, mientras el llanto sin previo aviso se apuró en mi rostro, como si una mujer dentro de mí, hubiera despertado de un largo sueño, una desconocida que nunca imaginé que yo albergara. Claudia fijó su mirada de fuego sobre mí, compasiva y discreta; y terminó diciendo "para Luz Dary" y yo no pude decirle a mis ojos que escamparan por un momento porque la siguiente en leer a lo mejor era yo. ...