MEJOR BUENO POR CONOCER QUE MALO CONOCIDO
Terminé mi contrato con el gimnasio al que asistí por siete años, luego de tantos sinsabores no sólo con el gimnasio sino también con la franquicia por tratar de liberarme de un contrato en donde la única que lo cumplía era yo, mientras ellos vulneran mis derechos y el de todas sus clientas. Que situación más frustrante fue seguir asistiendo por compromiso económico a un lugar donde no sólo pagaba más dinero del que se paga en otro gimnasio, sino que además se recibe cada vez menos, y como si fuera poco lo trataban a uno mal. Pero quienes quieran conocer al detalle los antecedentes de lo que fue mi experiencia con Lady of America sólo entre en las letras donde hay link para que acceda los artículos anteriores donde narré lo que sucede allí, porque lo que me ocupa hoy es la lección final que obtuve de esta experiencia. Ahora estoy libre para elegir cuidadosamente donde inscribirme, esta vez ya sé que tendré que tomarme el tiempo suficiente para leer al detalle los contratos, p...