CARTA A MI MISMA.
Estoy feliz de que hayas comprendido a temprana edad que la vida es una aventura donde llorar o reír son elecciones y que los problemas son oportunidades de aprendizaje. Llegaste al mundo con una enorme muleta que todos podían ver excepto tú, lo cual fue una suerte enorme, porque gracias a ello aprendiste a prescindir de ella y a usarla a tu antojo para reírte de ti misma con aquellos cuyo nivel de ignorancia no les permitía más que burlarse de ti. Pronto aprendiste a verlos como aliados que te permitieron verificar que tu limitación era una forma de pensar no de caminar. Ya le perdonaste a la vida haber sido adulta a temprana edad, ya comprendiste que las almas confiables entran a la vida con enormes "problemas" los cuales sólo son las tablas para multiplicar oportunidades, nuestras primeras lecciones de matemática cósmica. Ya sabes lo que significa en realidad el rechazo y que no es nada distinto a la aprobación, el mismo elixir en botellas diferentes, de las cuales si t...