Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como la vida y la muerte

EL PESO DE MI EXISTENCIA

Imagen
Muchas personas dicen que no tienen miedo de morir, Yo nunca he creído que eso sea posible, ya que los diferentes miedos que padecemos proceden de nuestro temor a la muerte. Si navegamos por el río de nuestros temores, nos daremos cuenta que todos desembocan en el sinuoso océano de la muerte. Yo siempre le he temido a la muerte, y el día que recibí el diagnóstico de cáncer, automáticamente pensé en ella, la divisé tan exageradamente cerca que, contra todo pronóstico, fui presa de una sensación de alivio. Si, fue como cuando has estado cargando por mucho tiempo con un peso que supera tus fuerzas y que no puedes soltar a menos que recibas de repente la solidaridad de alguien que viene a recibirte esa carga y te libera de ella. Viví mi diagnóstico fragmentada, consciente que quería seguir con vida pero con una aceptación morbosa de mi propia muerte. Tardé un buen tiempo en conectarme con la cruda realidad que estaba recreando mi inconsciente, entonces comprendí que dadas las dificultades...

LA ÚLTIMA CANCIÓN

Imagen
A Sebastian le rasgaron el velo de la ilusión maya, de un solo trazo, por detrás, en la cabeza para que no quedara duda que su alma emprendía vuelo de retorno a casa. Voló en la nota de una de sus canciones favoritas, quién sabe si pensó que el impacto que lo obligó a saltar a otra dimensión era un efecto de una versión nueva de aquella canción, porque uno si piensa en ese umbral en donde uno no sabe dónde está, pero si sabe hacia dónde va. Si lo sabré yo que ya he visitado ese umbral varias veces. Bret llevaba varias semanas viviendo en las calles, su familia lo sacó de la casa cuando las drogas se le salieron de control y vendía cuanto había de valor en la casa para proveerse su consumo. Estaba cansado de dormir en las bancas del parque o sobre papel debajo de un puente, a veces bajo la inclemencia de la lluvia. Se prostituyó por una dosis y un arma para robarse un auto y poder descansar unos días durmiendo en la comodidad de un auto con aire acondicionado. El cuerpo de sebastian fu...

ENTRE LA VIDA Y LA MUERTE.

Imagen
En nuestra primera parada del crucero que hice la semana pasada nos encontramos de frente con esa débil línea que une la vida con la muerte,  pudimos constatar que la una contiene a la otra, que están más unidas de lo que quisieran estar aquellos enamorados que pactan con relaciones simbióticas y que se juran amor más allá de la muerte. Mi hija, mi amiga Berta y yo decidimos pasar el día en una playa cercana a playa MIA en Cozumel México, tomamos un paquete que incluía todo y de esa forma relajarnos y disfrutar del mar, de la música y nuestra compañía. Pasamos un día maravilloso bebiendo los diferentes cócteles que Gabriel, el mesero que nos asignaron servía para nosotros, junto con algunos ceviches y comida de mar, nos sentíamos como princesas en el jardín del castillo siendo atendidas por un hombre de mediana edad que fantaseaba constantemente con pedirle permiso a su esposa para satisfacer nuestros mundanos deseos, para después soltar una enorme carcajada porque sabía al i...

PREMONICIONES.

Imagen
Aquel viernes del mes de julio del 2003 fui asaltada de pronto por una idea que me pedía urgentemente ser escrita, estaba viendo una película y tuve que pararla por un momento para escribir la historia que se estaba apoderando de mí, la escribí de principio a fin, sin una sola pausa, cuando regresé a terminar de ver la película comprendí que acababa de escribir sobre la muerte, un escalofrío me recorrió de pies a cabeza y la leve sospecha de que alguien iba a morir en los próximos días se aventuró por mi mente. Dos días después, el domingo en la mañana me desperté con un hueco enorme en mi pecho y con la certeza de que mi adorado gato Afrodito, estaba muy mal de salud, aunque hasta la noche anterior habíamos estado jugando y era un gato muy joven, apenas si tenía un poco más de un año. Desperté a mi esposo con la noticia de que teníamos que llevar al gato por urgencias, pero no lo noté interesado en el tema, porque desde toda lógica eso no tenía sentido. Recuerdo que conduje cerc...

FUNERAL ROJO.

Imagen
Confieso sin menguar modestia que me he sentido muy amada en este planeta, tanto sentimentalmente como cósmicamente, si alguna conducta mía denota carencias afectivas, debe ser por aquello de que los seres humanos somos insaciables e inconformes, y debe estar confinado en mi inconsciente porque conscientemente me he sentido muy amada, y como he comprendido que todo en esta experiencia humana es prestado no he sentido la necesidad de hacerle prometer a nadie amor eterno, “para siempre” es demasiado tiempo, y yo he sido y soy feliz por el tiempo que duran los sentimientos que la gente ha tenido por mí. Por eso no espero que el día que yo me marche de este plano la gente se vuelque a demostrarme el afecto que entre otras cosas se les dificultó darme en vida, no espero remordimientos tardíos, ni flores en una tumba que sólo contiene el cascaron de ésta conciencia que sólo quiere ser libre para volar en la búsqueda de una nueva experiencia humana. No me gusta el color negro más que para...

EL TUNEL DE LA INMORTALIDAD.

Imagen
Uno de los trabajos que he realizado para ganarme la vida es despedir pacientes terminales en el túnel de la inmortalidad, algo para lo que muchas familias de estos pacientes no tienen tiempo y por lo tanto prefieren pagar a alguien para que lo haga. Cuando estoy en el proceso de despedir a alguien, me encuentro con mi propia partida,   me doy cuenta que lo que sé de la muerte sigue estando en el ámbito de la teoría y me siento impotente para trasmitirlo por cuanto no he obtenido la práctica. Cada vez que me reconozco ignorante en el tema el paciente establece una relación estrecha y única conmigo que nos embarca en un viaje del que ambos nos despedimos rápidamente sólo que con rumbos diferentes. Sin embargo, yo siento que algo de mí penetra ese túnel de la inmortalidad, algo de mí conecta con la inutilidad del apego exagerado y con la inutildad de tantas luchas materiales y estériles que terminan por atarnos más a lo que inevitablemente concluye. Una de las lecciones má...

AURORA MONSALVE

Imagen
Durante toda mi vida he padecido deuterofobia (fobia a los lunes) mucho más allá de lo que es racional para algunos, seguramente como augurio de que mi madre moriría un lunes a primera hora de la mañana. De eso hace ya un año, y todos los acontecimientos de aquella madrugada están en mi mente como si hubieran pasado ayer. El rostro infinitamente bondadoso del médico que estaba de turno y su apoyo, el mundo que quedaba por fuera de aquella habitación de cristal que me mantenía en contacto con todo lo que pasaba afuera: un grupo de enfermeras reían divertidamente de alguna travesura que una de ellas contaba, una mujer recibía una buena noticia en otro cubículo de cristal acerca de su familiar enfermo, un hombre entraba timidamente a otro cubículo donde había un hombre que lucía dormido, un paciente miraba con dificultad desde su cama tratando de saber lo que pasaba en nuestro cubículo. Los aparatos que lo mantienen a uno de este lado de la vida con una esperanza que se desvanece con el...