MAESTROS EN EL FIRMAMENTO.
Cuando el mar está más turbulento, los pelícanos suelen dar un espectáculo increíble: Sobrevuelan a una altura considerable mientras las olas inclinan sus crestas hacia lo alto como invitándolos a que lo visiten. Invitación que es aceptada con profunda reverencia por ellos, entonces la suavidad de sus aleteos es sorprendida por un descenso en picada hasta las profundidades del mar para salir posteriormente y posarse sobre la cima de las olas en imperturbable serenidad mientras el oleaje amenaza con hundirlas de nuevo. Los pelícanos entonces descansan tranquilamente en medio de la turbulencia del mar, como si el ruidoso oleaje fuera música para sus extraños sentidos. Supongo que para ellos ese acto no reviste mayor valor, no tienen que ir a entrenarse en saltos, tampoco superar fobias ni nada por el estilo. Entonces pienso, que sencilla fuera la vida para nosotros si pudiéramos enfrentar la furia de nuestros problemas de la misma forma, si nos dejarámos seducir por el reto que contiene ...