LA RUTA DEL ALMA.
En el año 2008 mi madre sufrió un accidente que la llevó al umbral de la muerte, su valor y su fortaleza resultan en este momento absolutamente inspiradoras, juntas luchamos por que su misión en este plano se siguiera cumpliendo, entregadas a lo que fuera que esa misión nos tenía deparado, juntas hablamos de la muerte, ya no como ese ser temible que nadie quiere que lo visite, sino como el desenlace final cuando ya se ha hecho todo aquí y el alma necesita buscar otra experiencia en su cadena evolutiva. Pero nos encontramos con que esa experiencia sólo era un reto más del cual las dos teníamos mucho que aprender, y que estaba al servicio nuestro para hacernos más fuertes. Creo que en aquella oportunidad secretamente pensamos que ella era una especie de ser inmortal, pues habían sido muchas las veces en que le habíamos visto el rostro a la muerte de frente y no obstante esta daba la vuelta y se marchaba con otra alma que no era la de mi madre, y quizá por eso cuando se marchó de este mun...