Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como teatro havana fama

HAY QUE DESTRUIR EL TEATRO.

Imagen
“Hay que destruir el teatro o vivir en el teatro” Federico García Lorca Nunca me imaginé que al entrar en aquella sala donde me esperaba un hombre desnudo en medio de una densa capa de niebla rodeado de dos mujeres que danzaban con sus manos más que con su cuerpo, fuera a quedar atrapada por aquella magia donde el deleite visual, auditivo y sensorial me capturaron por completo. Del fondo de la sala, como si ésta fuera un útero cósmico que paría seres humanos hermosos, emergieron dos mujeres desnudas cubiertas con un largo velo que sugería apenas su desnudez, leyendo unos manuscritos que no eran comprensibles porque las dos leían al mismo tiempo, pero que no hacía falta entender porque todo era visual y auditivamente tan perfecto que la sensibilidad le robó espacio a la razón. Pasaron muchas imágenes más que se perdieron en esa parte de mí que sólo siente y que no almacena información, antes de que emergiera la voz prodigiosa de Ángel Lucena cantando una canción que una mujer...

AGRADECIMIENTOS.

Mi intención hoy va porque puedan conquistar la felicidad en la cotidianidad, que   consigan la suficiente magia para lograr convertir el metal del dolor en el más precioso oro del conocimiento y si pueden ser felices en el transcurso de ese proceso alquímico tanto mejor. Cuando más oscuro está, no siempre es porque amanecerá pronto, a veces la oscuridad, como en los países nórdicos, dura más tiempo del que quisiéramos, y para enfrentar la oscuridad no hay nada como el agradecimiento.   Mi lista anual de agradecimientos va así: gracias a: A mis hijos Jessica y Thomas por poblar mi pequeño universo con esos nietos maravillosos de los que disfruto en este momento. A Valentín Álvarez-campo por convencerme que podía actuar mi obra, por dirigirme y por ser esa persona nutritiva y amorosa que siempre esta recibiéndome con los brazos abiertos. Al teatro Havana Fama por darme la oportunidad de estrenar mi monólogo en su sala Al teatro Artspoken por confiarme su sala para que lo...

EL MITO DE DESNUDARSE.

Imagen
Cuando Luz Dary se quitó el vestido, más fuertes que los latidos del público estallaron los elásticos de las bragas de la indolencia. Los aplausos casi no la dejaron terminar, Luz Dary se fue con el corazón de ArtSpoken en sus ajustadores. (Yoshvani Medina) Quitarme la ropa en público no es un asunto moral o ético, tampoco lo es de vergüenza o de orgullo, ni un asunto estético al que sólo puedan tener acceso las personas que encajan en el modelo social de belleza, para mi es una manera de dejar caer las mascaras. Mientras menos maquillaje y ropa tengamos más a merced de nosotros mismos estamos, más le quitamos control a los demás sobre lo que creen que somos, y sobre nuestra conducta. Por eso disfruto tanto salir al escenario y personificar aquellas mujeres que tienen miedo de mostrar su cuerpo por algún motivo, me emociona poderle mostrar al público sus razones y la responsabilidad que tienen con esas razones, me gusta ver las diferentes reacciones del público, porque mi obra ti...

MI CUERPO

Imagen
Querido cuerpo: Tú y yo sabemos que ya no somos los mismos después de batallar por tanto tiempo en este planeta, ostentas con orgullo los trofeos de guerra que he atesorado para tí en el campo de batalla de la vida. He vencido y mi abdomen te da prueba de mis victorias. ¿Te acuerdas cuando libramos las primeras? dizque no podía hacer educación física decían todos y yo con mis piernas emocionales calientitas y listas para mi primera maratón, con el certificado del médico que ni siquiera me examinó sino que me condenó a que no hiciera jamás ejercicio físico, me hice popular en el salón de clases, todos lo querían calcar para cambiar mi nombre y usar el de ellos, porque a muchos no les interesaba tanto el deporte como a mi ¿Te acuerdas como burlamos aquellas medidas de seguridad en favor dizque de mi salud?. después nos enfrentamos a las hormonas y aprendimos juntos que "sacarse la emoción" no era pecado ni a nosotros era a los únicos que nos pasaban esas cosas y que tenía...

A QUIEN PUEDA INTERESAR

Imagen
En el camerino listos para salir al escenario El monólogo era algo que me debía a mi misma, más que todo, y quizá por eso estaba tan tranquila la noche de la función, no estaba apegada a ningún resultado con el público, necesitaba actuar “llanto a mi misma” de la misma manera que un pájaro necesita cantar. Allí estaba yo en medio de actores de teatro experimentados que hacían sus ejercicios de calentamiento en el camerino, mientras yo los observaba invadida de curiosidad, como la alumna sedienta de conocimiento que está aprendiendo trucos nuevos de ellos, aprendí a calentar la voz gracias a mi director Valentín y a una de las actrices que estaba allí aquella noche. Estuve esperando hora y media a que aparecieran los nervios pre escénicos, pero estos nunca llegaron. Cuando Salí al escenario fluí con el momento, dance con el público y jugué conmigo misma, me sentía en mi propia piel, tan cómoda como si hubiera actuado toda mi vida, apropiada del texto, de la historia, del escenario...