MATRIARCADO
A mi padre con faldas (mi madre) y a todos los padres que saben llevar una falda bien puesta sin perder la autoridad. Mi hija fue educada en un matriarcado, no era lo planeado, pero han sido las circunstancias en que me ha puesto la vida y yo he fluido con ellas. Como una mayoría de mujeres yo me casé pensando que era para toda la vida, aún sabiendo que mi matrimonio había nacido muerto, pues la noche de bodas sorprendí a mi esposo arrinconando a una de mis mejores amigas en la fiesta y a ella permitiéndolo, en épocas en que aún creía en la exclusividad sexual, la gráfica y las emociones que me recorrieron las dejo a la imaginación del lector. No obstante le aposté a la filosofía popular (en la que creía poco) que el matrimonio es para toda la vida, y permanecí casada por siete años, mi hija que tuvo dificultades para obtener esa figura paterna, por razones que no mencionaré para no mancillar el día del padre, se vio de repente sin esa débil figura ...