ESCRITO CON EL CUERPO.
Nuestra relación no empezó bien, aunque él era todo para mí, no llenaba las expectativas de mi familia, ni de mi entorno social, ellos pensaban que no respondía a los cánones de belleza socialmente establecidos, y pensaban que era un bueno para nada, que no me conduciría a ninguna parte. Mientras tanto yo sólo sabía amarlo y darle lo mejor de mí. Pronto me di cuenta que para mi familia éramos los pobrecitos a quienes unos querían sobreproteger y otros simplemente nos hacían objeto de sus burlas. Tengo que reconocer que hubo una etapa de mi vida en la que esa presión me alcanzó, y empecé a sentir rechazo por él, me debatía entre el amor inmenso que me unía a él y el rechazo que empezaba a aprender a sentir por él. Fueron épocas muy difíciles, porque no entendía porque lo rechazaban por no ser bonito, y porque la gente pensaba que era un bueno para nada si trabajaba incansablemente, tampoco me parecía humano que nos trataran de esa forma, que lo juzgaran sólo por su aparie...