ME ROBARON EL CARRO (segunda parte)
La mujer hostil de la financiera me dijo que la única manera como podía recuperar “su auto” era pagando el balance total de la deuda que según sus cuentas eran once mil dólares, aunque en mis cuentas personales no debía más de unos tres mil dólares, ya que hice un contrato de compra de un carro que valía catorce mil dólares, había pagado diecisiete mil novecientos un dólares y aún debía once mil. Con lo cual me percaté que me estaban vendiendo el auto por el doble de su valor en el mercado. En que momento habían subido mis intereses ha sido parte del misterio por descifrar. Aunque técnicamente soy propietaria de algo más que la mitad del vehículo al haber pagado más de la mitad del precio que ellos están cobrando por él, no tengo derecho a una sola llanta ya que según tengo entendido en las políticas del capitalismo no existe la figura de “medio propietario” y siempre las leyes protegen al más fuerte, en este caso al más fuerte económicamente. Cósmicamente ya pagué el au...