DE MI COLECCIÓN DE VERDADES INCÓMODAS
Hay una verdad incómoda que diré, los enfermos en general necesitamos más dinero que oraciones. No es mi caso, pues he gozado de los beneficios y el apoyo financiero de la entidad hospitalaria que se hizo cargo de mi tratamiento, y de entidades sin animo de lucro que trabajan para proteger a mujeres con cáncer de seno . El apoyo financiero es la mitad del tratamiento, porque nos permite estar libres del estrés financiero que no contribuye mucho con el proceso de sanación . Soy católica, pero la oración como se ha usado tradicionalmente no forma parte de mis prácticas, siempre he pensado que no tengo nada que pedir a mi ser superior , porque todo se me ha dado, lo que mi ego cree que no se me ha dado, es porque no lo necesito. Mi cuerpo quiere sanarse ya, pero mi alma anda buscando algo que realmente necesita a través de una enfermedad , porque con otros métodos no lo ha conseguido. En éste orden de ideas, estoy convencida que la oración, ni la mía, ni la de nadie, puede ...