EL ÁRBOL GENEALÓGICO.
Siempre he querido que las familias numerosas de las que desciendo sean unidas, he invertido buena parte de mi energía en ello, sin éxito alguno. Ni la familia de mi padre, ni la de mi madre han gozado de sentido de pertenencia familiar, ni han mostrado interés por integrarse como la familia que son. De la familia de mi padre lo entendí en algún tiempo, no había mucho que decir de mi padre en mi presencia, él era la oveja negra de la familia, y yo seguramente tenía algo en común con él, me imaginaba que las tías me querían proteger de los comentarios que sobre él se hacían, aunque ahora pienso que era más el interés por protegerse a si mismas. Este fin de semana junté extremos de familia paterna que no se conocían físicamente, la hija del primo hermano, de un tío del papá de mi prima, o algún entramado así de complejo. El caso es que hace un tiempo descubrí a una nueva prima quien pensé que vendría a ayudarnos a esclarecer un secreto familiar largamente guardado, lo cual...