EN LA MEJOR COMPAÑÍA DEL MUNDO
Siempre quise tomar el tren rumbo al norte, y lo acabo de hacer. Me dejé capturar por el sistema más lento de transporte que existe en USA, y disfruté de no tener prisa por llegar a mi destino, son cerca de dos horas más que uno tarda en tren en relación a viajar en auto, pero vale la pena, los pueblos gringos se tienden a los lados con todo su paisaje singular y esplendoroso. La tranquilidad que para algunos puede resultar aburrida es el común denominador de estos pueblos, algunas estaciones como la de Sebring lo transportan a uno en el tiempo porque conservan su toque mágico como de otro siglo; y el estacionamiento queda al frente de las puertas de donde se desciende del tren, haciéndonos testigos desde nuestro vagón de como el destino reúne personas que estuvieron separadas o que quizá se están viendo por primera vez. Allí me dejé capturar por un anciano de unos 80 años parado junto a su impecable BMW negro, esperando por una otoñal y esbelta mujer de mayor edad también, a quien a...