YO TAMBIÉN ESTUVE AHÍ.
A mi hija por poblar mi mundo. Yo también estuve ahí, en la habitación, cuando la poesía rompió esquemas y se abrió paso en medio del caos, el dolor, el miedo y la alegría que es la llegada de un nuevo ser a este mundo. Esta era la pregunta que más rondaba mi mente aquel 26 de febrero del 2010 ¿ Como puede un ser humano que congrega a tanta gente a su alrededor para su llegada y que crea semejante conmoción el día de su nacimiento, convertirse de repente en alguien indeseable para la sociedad? Pero eso es historia de otro cuento. Ahí estaba mi hija que en algún rincón de mi ser seguía siendo mi bebé, mi niña, mi adolescente, mi jovencita, todo, menos un río de sangre por donde se abría paso mi nieta, ahí estaba ella con el valor que ni yo misma tendría para parir en cuatro horas una bebé desde sus entrañas y donarla al mundo, pero sobre todo exponerla a todo el amor que yo le tenía reservado. Quienes han tenido la maravillosa experiencia de ver a un nuevo ser abrirse paso por el tú...