SER PARA CREER.
Estábamos debatiendo sobre la reencarnación y una de las personas que estaba en la conversación dijo que no creía en que usemos diferentes cuerpos como vehículos para que el alma evolucione. Cuando me encuentro con personas que no tienen las mismas creencias que yo, me gusta más usar mi energía vital en cuestionar las mías, que en cuestionar las del otro; y de esa forma abrirme a la posibilidad de que en las creencias del otro haya algo nuevo para mí que desconozco, así que quise escuchar las ponencias del incrédulo que estaban cargadas de una fría y racional lógica de la que gozan muchos hombres. Estaba apoyado en teorías científicas que lógicamente no han podido probar que la reencarnación es cierta, básicamente porque no ha nacido ningún ser humano que traiga pruebas como fotos y videos de cómo vio su propio funeral y de que manera programó su nueva vida y la razón por la que estuvo antes aquí y por la que decidió regresar, respaldada con su respectiva documentación. Como no tengo...