AMOR A MUERTE
Cuando era niña me llamaba la atención la convivencia de las familias de muchas de mis amigas, sobre todo de aquellas que eran numerosas, se trataban mal, no gozaban de mucha tolerancia entre ellos y se peleaban con frecuencia y por tonterías, tenía la sensación de que se odiaban y que la única razón por la que permanecían juntos era porque estaban obligados a hacerlo en aras de la supervivencia material, con lo que me sentía afortunada de no tener una familia numerosa ¡parecía que era tan sencillo para mi madre y yo tratarnos bien y tener una convivencia armónica!. No obstante cuando alguien de esas familias numerosas fallecía, el escenario en el funeral era apenas soportable, el dolor hacía gala en todo su esplendor sin importar si el día anterior se habían enlazado en alguna discusión o en la más violenta pelea. A ésto le llamo amor a muerte, el amor que sólo es posible ser demostrado a la hora de la muerte. Mientras observo las diferentes interacciones de las personas siempre me ...