DE LA ABUNDANCIA Y OTROS FRUTOS.
En estos días estaba en una oficina del gobierno haciendo una diligencia cuando vi entrar a un indigente, hablaba tres idiomas y tenía un teléfono inteligente, escuché comentarios alrededor lanzando juicios de su situación con argumentos imaginarios para condenarlo por su situación, que si está joven, que si puede trabajar, que si tiene teléfono entonces de donde sacó el dinero etc, mientras yo sólo me acomodé en mi silla observándolo porque la vida me ha mostrado que cada situación es tan especial que nos puede sorprender las cosas que vive la gente, lo cual me dejó pensando en los diferentes rostros de la indigencia. Por ejemplo mucha gente piensa que quienes viven sin dinero son indigentes, que viven de los que trabajan y se escudan en una filosofía inventada para ser simplemente parásitos sociales, palabras más, palabras menos, son los conceptos que escuché hace poco en un foro sobre este tema en Facebook; y estoy empleando la misma terminología que usaron. ...