PENIAFOBIA

La peniafobia es el miedo a la pobreza y estoy convencida que hay algo de eso en una gran mayoría de la población, casi podría asegurar que la peniafobia se codea con la tanatofobia que es el miedo a la muerte. Este tema siempre me ha inquietado desde muy niña, porque recuerdo que en el departamento de Antioquia Colombia(donde nací y crecí) la relevancia que tiene el dinero es bastante grande. Estudie con jóvenes que estaban convencidos que sin dinero no tenía sentido seguir viviendo, y que tenían perfectamente grabado en su cerebro una oración sagrada que seguro algunos de ustedes reconocerán “consiga harta plata mijo para que sea alguien en la vida” instaurada por sus padres que les dejaba la sensación de minusvalía que otorga la pobreza. Para muchos la premisa era “el fin justifica los medios” por eso no es de extrañar que hubiera una población más grande de sicarios en Medellín que en otras ciudades de Colombia.

Mi padre y toda su familia reverenciaban mucho a quienes tenían poder económico. Durante mi infancia las historias de los pobres versus los ricos eran recurrentes, y el mensaje siempre era el mismo, ser pobre era algo de lo cual avergonzarse. Pero afuera en el mundo era igual, nuestra sociedad está perfectamente entrenada para el éxito monetario, crecemos pensando que sin dinero no seremos “alguien”, que no seremos buenos profesionales si no ganamos mucho dinero, que no quedaremos bien casadas si no capturamos un hombre rico, que no seremos buenos padres si no tenemos mucho dinero para comprarle cosas a los hijos, que no seremos felices sino tenemos mucho dinero, y que no seremos viejos felices sino tenemos un buen retiro, así parece que invertimos una buena parte de nuestra vida persiguiendo el dinero para satisfacer a alguien más, porque lo peor es que nunca nos preguntamos a nosotros mismos si al margen de lo que piensan los demás el dinero es lo más importante para nosotros. Con lo cual vivimos un mientras tanto a la espera de tener más de lo que tenemos.

Fueron muchos los consejeros de feng shui, que aparecieron en mi vida ofreciéndome activar el rincón de la economía, aunque me llamaba la atención que ellos mismos no eran tan prósperos como esperaban que yo lo fuera con sus consejos. Lo que me aportó luz al respecto fue darme cuenta que yo no estaba bien emparentada con el dinero y que lo único que me motiva a tener una fortuna es adentrarme en la filosofía de la riqueza, más que en la riqueza como tal, por experiencia propia no por especulación. Me llena de ambición saber porque cuando uno tiene tanto dinero no lo puede compartir con los demás, y porque cuando eso pasa uno experimenta tanta compulsión por comprar tantas cosas inútiles. Me intriga conocer a la mujer en la que me convertiría si algo así pasara y poder experimentar en carne propia que se siente tener tanto; y sobre todo verificar si en efecto la riqueza no es tener mucho, sino saber que hay quienes tienen menos.

Y es que en estos días mi esposo y yo reflexionábamos respecto a la riqueza y le pregunté: que será lo que hace que los ricos nunca sientan que son lo suficientemente ricos; y el me respondió que estaba seguro que era lo mismo que le pasaba a él con el vuelo “es cuando vuelo bajo, muy bajo que siento que estoy volando, cuando estoy volando a demasiada altura no siento el vuelo” y eso fue tan revelador, así que de eso se trata, es la escasez lo que nos puede generar la sensación de riqueza y es la abundancia lo que nos genera la sensación de escasez. En otras palabras el exceso de dinero otorga la sensación de escasez porque los puntos de referencia siempre serán los que tienen más todavía; y por lo tanto se necesita tener cada vez más.

Comentarios

Instinto Femenino ha dicho que…
Me encantan tus articulos, no conocia de estas fobias, un abrazo.

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