EL DIFÍCIL ARTE DE LA RESPONSABILIDAD.

Mientras conducía con una persona a mi lado haciendo de copiloto quedé de repente atrapada en un carril que se convertía en salida y que me sacaría de mi ruta repentinamente, tenía dos opciones, seguir el carril saliéndome de mi ruta y retomarla mas adelante mediante un retorno, o cerrar a los carros que venían por el carril al que yo necesitaba moverme para poder continuar mi ruta, con el riesgo de que nos accidentáramos todos o que si era lo suficientemente ágil sólo se accidentaran los de atrás menos yo. Adopté la primera medida, me mantuve en el carril que me sacó de la ruta, tuve que conducir casi una milla antes de encontrar un retorno para reubicarme en mi ruta, mi copiloto me preguntó visiblemente exaltado como podía ser tan tonta para hacer una cosa así, cuando le pregunté cuales eran las otras opciones que el veía y que quizá yo había perdido de vista, me citó mi segunda opción, era la lógica, la razonable, la que cualquier persona “normal” hubiera asumido, al menos eso fue lo que él dijo, con lo cual quedaba al descubierto una Luz Dary que no era lo suficientemente lista para actuar conforme a la colectividad.

Me quedé pensando en aquel episodio porque es lo mismo que nos pasa en la vida, cuando nos equivocamos buscamos a toda costa corregir nuestros errores en la marcha, lo más rápido posible, sin importarnos a cuantas personas nos llevamos por delante, el caso es ser rápidos y lucir listos, todo con tal de no asumir la responsabilidad por nuestros errores. A mí me gusta el camino lento, me gusta asumir la responsabilidad de mis errores, si me equivoqué de ruta, no puedo hacer pagar a los demás conductores por mi descuido y llevármelos por delante, si estaba distraída eso tiene un precio que sólo yo tengo que pagar, en términos de más tiempo, energía, gasolina y trabajo invertido en reparar el que fuera sólo mi error, no el de alguien más.



Sé que esta posición no goza de simpatía colectiva, pero es la que me simpatiza a mí, la que me hace feliz, pero sobre todo la que me entrena para hacer lo mismo con otras áreas de mi vida en donde violentar a los demás en aras de mantener mi ruta es lo más fácil, aunque sabemos que no siempre es lo más funcional ni lo más rentable a mediano y largo plazo. Soy una convencida que las decisiones que tomamos en las pequeñas cosas de la vida influyen en la manera como tomamos decisiones en las cosas más grandes, que si estamos inmersos en  nosotros mismos autobservandonos, podemos hacer maestría en asuntos que no sólo nos pulen sino que nos conducen a lo mejor de nosotros mismos, es decir al verdadero yo que todos tenemos y que está aquí para respetar las leyes de la naturaleza que no son otras más que aquellas que sabemos en nuestros fuero interno que están bien o mal.

Este episodio me recordó a una serie de comerciales que había en Cali que me fascinaba, era una campaña cívica que se llamaba “el vivo bobo” donde dramatizaban la manera como uno de esos personajes que creen ser muy listos, queda atrapado en situaciones sin salida y de las que termina siendo víctima él, no los demás. Siempre podemos echarle una mirada a las consecuencias de nuestras decisiones en donde nos estamos pasando de vivos, no sea que en vez de listos los que terminemos actuando con torpeza seamos nosotros.

Comentarios

Carlos Dario Madrigal ha dicho que…
Gracias de nuevo por este post tan educativo. Nos da perspectiva sobre ese continuo error que muchos cometemos a diario sin darnos cuenta a cuantos agredimos con nuestros problemas...gracias mujer por tus enseñanzas...este post esta muy bien realizado...directo a trabajar nuestro Ego.
Gracias
Pececito
Anónimo ha dicho que…
Me gusta mucho tu artículo sobre todo porque tocas una cosa importante que la colectividad olvida y es el sentido de responsabilidad que todos tenemos para con todos, ese que cuando actuamos individualmente no lo estudiamos mucho y suele llevarse a alguién más por delante, al parecer no sucede mucho, nosotros mismos, eso pensamos, pero las consecuencias no tardan en saltar a la vista....el fotografo

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