MATEMÁTICA CÓSMICA

Durante mi trabajo como facilitadora de procesos en Colombia estuve durante un tiempo dictando seminarios para un hombre que se dedicaba a la industria del conocimiento, en aquella época el promedio de conferencia estaba por el rango de los cincuenta mil pesos colombianos la hora. Un día el hombre me propuso que le diera una tarifa única por el día sábado ya que tenía programado un ciclo de varias conferencias y le salía mejor pagarme una cuota por día que pagarme por hora (léase tumbarlo a uno en español colombiano) acepté, sólo porque en ese momento comprendí que aunque trabajaba para él, jamás había escuchado una sola de mis conferencias, que de haberlo hecho no me estaría proponiendo eso, lo hice a manera de pedagogía práctica, algunos alumnos aprenden con más facilidad en laboratorio que en teoría. Pero le propuse que hiciéramos un trato por escrito, le cobraría doscientos cincuenta mil pesos por el día, que era lo que me estaba ofreciendo, si se dictaba cero conferencias o si dictaba diez. Y él aceptó.

El día estipulado llegó y sólo asistió gente para una conferencia, y yo jamás me había ganado doscientos cincuenta mil pesos por una hora de trabajo en aquella época. Mientras me pagaba me acusó de bruja, diciendo que yo sabía lo que pasaría y por eso lo había pactado así, le respondí que no se trataba de brujería, sino de simple matemática cósmica “cuando uno está pensando en estafar a otro, alguien ya lo está estafando a uno”

Esta ley es una ley infalible, no necesitamos ir muy lejos antes de que el producto de una acción que perjudica a otros, de la vuelta y regrese a nosotros, lo que me llama la atención es que es algo tan simple que todos de alguna u otra forma lo sabemos y lo hemos verificado, pero aún así seguimos violando esa ley de la naturaleza tan simple.



La  matemática cósmica es el arte de sumar y restar de acuerdo a los valores del universo que son diferentes de los nuestros. Por ejemplo la deuda de un libro no pagado puede ser pagada con la pérdida de un auto, o cobrar de más por un producto o un servicio podría significar que alguien no me pague una deuda. Según esta teoría  el valor material de las cosas no importa en absoluto al momento de equilibrar la balanza, porque el universo tiene su peculiar manera de llevar la contabilidad. De acuerdo con esto el bien más preciado que le podemos robar a alguien es el tiempo, por ser un recurso no renovable. Cada vez que robamos tiempo a alguien creamos un desequilibrio tal en nuestra vida que con ello ya hemos perforado nuestra economía cósmica lo suficiente para no alcanzarnos a recuperar en esta encarnación. Quienes apuestan con su tiempo y con el de los demás (los incumplidos) son quienes mejor pueden dar testimonio de la manera tan abstracta que se mueve no sólo su economía en términos de dinero, sino su economía personal, familiar, profesional, laboral y social. Y aunque todo el tiempo estamos perdiendo y ganando, sólo observe lo que pasa con las ganancias y las pérdidas de los incumplidos, es como si tuvieran el bolsillo universal roto, parece que hay una carencia en sus vidas que coincide con lo que más les importa y que jamás es cubierta, no es un castigo de algún dios, es solamente la búsqueda natural del equilibrio de las cosas producida por nuestras acciones y por la administración que le damos a los recursos. Debe ser por eso que los  países en donde el tiempo es no sólo valorado sino exageradamente respetado son países de gran prosperidad económica.


Comentarios

Diego Monsalve ha dicho que…
Definitivamente claro y veridico. Ya habia tenido la oportunidad de que me contaras la historia de ese contrato en persona. Me alegra saber que esta publicado de una forma masticable para todos, siempre lo he dicho...
Juan ha dicho que…
Si, para completar tu ultima frase, tambien el repeto al dinero y a los derechos de autor.

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