EL ROSTRO DEL CONSUMISMO.

Durante un año estuve sin Internet y sin televisión en mi casa, verificando que mi vida seguía siendo la misma sin estas cosas, cuando podía accedía Internet desde la biblioteca mas cercana y la televisión con una cantidad de canales que ni siquiera puedo ver es algo que nunca me ha cautivado, en cambio tuve mas tiempo para leer, escribir, compartir con mi familia y probar una forma de vida mas libre.

Durante una conferencia que dicté hace algunos meses, educando a la gente para consumir menos, una mujer se levanto de su asiento muy molesta, por mas que trató de disimularlo sus palabras y su lenguaje dejaron en evidencia que se sentía vulnerada por esta invitación, se acercó a mí y me dijo casi retándome que no pretendía dejar su estilo de vida "cómodo" porque de carencias ya había tenido suficiente en su lejana Cuba.

Y es que quizá mucha gente interpreta la disminución de consumo como cambiar radicalmente su estilo de vida y empezar a depender de otros, o renunciar a los bienes que han conseguido, o peor aun tener que compartirlos con otros para demostrar su benevolencia.

Dejar de consumir es una propuesta que nos educa para los momentos en que no podemos tenerlo todo, para aprender a ser felices con lo que tengamos y lo más importante aprender a sobrevivir creativamente con poco, y aligerar nuestro equipaje. Algo que de una u otra forma ya estamos viviendo, hemos tenido que restringirnos de muchas comodidades en algún momento porque alguien se quedo sin empleo en la familia, porque nos redujeron las horas de trabajo o porque simplemente ya no tenemos los mismos ingresos. Es una propuesta sobre todo para que hagamos conciencia de como el consumismo esta afectando el hogar que todo compartimos: el planeta tierra.

Este fin de semana los teatros estaban llenos de personas que acudieron a ver la película 2012, y me llama la atención que si bien estamos convencidos de que nos viene un cambio dramático, todo luce como que la mayoría están sentados esperando que los polos se derritan y cubran la faz de la tierra, algo que no sabemos si será exactamente así.

Pienso que los cambios de los que hablan las películas ya están aquí, pero la mayoría se conforman con acumular información al respecto y no están haciendo nada al respecto. No se dan cuenta que esa es otra forma de consumismo. Consumen información por la que pagan a veces grandes sumas de dinero, representado en tiquetes para ver películas, en consultas con el maestro mas iluminado, en implementos para armonizar su hogar con el feng shui, en esencias florales para purificar el ambiente de sus casas y convocar las buenas energías etc. Nada de esto es malo en si, son ayudas que estamos obteniendo para hacernos mas fácil la existencia, lo que me parece curioso en esta compulsiva tendencia a seguir acumulando información y ese temor a la acción directa, a poner en práctica todo lo que se supone que aprendemos.

Mi día de no consumo estuvo lleno de inspiración, porque ha sido un bello proceso observar a mi hija incorporar a su vida muchas de las prácticas que no le he enseñado verbalmente y que ella mas bien ha tomado de mi ejemplo, está aprendiendo a administrar mejor su presupuesto, y aunque ella no lo necesita materialmente hablando, creo que está tomando conciencia de la importancia de consumir cada vez menos. Para unirse a mi causa ella estaba lista para pagar noventa dólares por las vacunas para su perra en la oficina del veterinario, pero en cambio espero unos días para acudir a una jornada de vacunación que ofreció el condado de Broward donde solo le costaron veinticinco dólares. cuando estaba en la casilla de inscripciones le ofrecieron un microchip para localizar a su perra en caso de que se perdiera y ella no sucumbió a la tentación que nos representa adquirir todo aquello que nos otorga la ilusión de que seremos superiores a otros o que nos dará mas estatus social.

Mis tres gatos dejaron de comer una variedad extra de comida que les daba mi esposo, gracias a nuestro propósito de reducir consumo, Zeus que es el mayor se adapto en menos de una semana, lo mismo que Afrodita, en cambio Osiris la más chica todavía sigue persiguiéndome cada día a la hora en que le servían el banquete extra para ser servida, no tenemos explicación para esta diferencia entre ellos, excepto que esta situación esta al servicio de nuestra comprensión de la raza humana también y de como algunas personas se adaptan mas fácilmente a los cambios que otras.

Hace tiempo que encontré la comunidad Freecycle donde he conseguido cosas de segunda mano y donde siempre acudo antes de decidir salir a comprarlas, también tengo la fortuna de tener un esposo muy creativo que sabe reparar las cosas que se dañan y con ello nos evitamos engrosar la lista de consumidores.

Como mucha gente sabe que recibo artículos de segunda mano, nadie se siente inhibido para regalarme cosas antes de tirarlas a la basura. Solo recibo lo que necesito y pienso muy bien antes de traer algo nuevo a casa, pero a veces recibo cosas de valor que pueden serle útiles a otras personas y me ofrezco como intermediaria para redistribuirlas.

Por supuesto tengo aun mucho que aprender, y lo sigo haciendo, conozco personas con un valor y una fuerza espiritual asombrosa que han llegado mucho mas lejos que yo incorporando a su vida diaria todas esas bellas teorías que enseñan en las disciplinas espirituales. Esa es la gente que me inspira.

Nuestro ego siempre estará demandando recibir, mientras nuestra alma, solo quiere dar. A veces pensamos que escuchamos la voz del alma porque damos, pero no nos percatamos de cuantas expectativas esta cargado ese dar y como le ponemos de mascaras a nuestros actos de generosidad.

Luz Dary Jiménez Monsalve

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Disfruto tus textos. Yo de igual manera conocí freecycle en Londres y en varias ocasiones lo he usado pues comparto la idea de circular algo que uno ya no necesita y que puede que a otra persona le haga falta. Me alegra escuchar que tu hija está siendo partícipe de alguna manera de tus enseñanzas. A todos nos suena el clarín en algún momento. Unos tardan más que otros en hacer conciencia del impacto de nuestras acciones, por pequeñas que sean. Natalia
Anónimo ha dicho que…
Claro que sin el internet en casa no tendría oportunidad de leer tus interesantes correos. Como todo en la vida hay que tener moderación.
Más de uno estamos tratando de adaptarnos a ese estilo de vida sencillo. A las viejas generaciones nos tomará más tiempo pero que bueno que los jóvenes (ahí incluyo nuestras hijas) ya no tienen ese apego. Con el primer comentario que hice de otro artículo (ya te la habrás pillado) no sabía como enviarlo pero creo ya aprendí. Abrazos, Anónima Mirta
Martha Sampedro ha dicho que…
Totalmente de acuerdo contigo. Esto me lleva a retomar, lo que la experiencia con mis hijos me ha enseñado.......la privacion y las carencias materiales ( en el buen sentido de la palabra ) , son constructivas , educan y nos enseñan a valorar y a disfrutar las cosas sencillas.
Un abrazote y felicitaciones por tan buenos articulos. Martha
Anónimo ha dicho que…
La mujer que no queria saber de no consumo, pensara que siempre va a tener comodidades. Pero el universo se esta encargando de hacer su propio proceso de seleccion "muchos los llamados y pocos los escogidos" algunos tendran que desencarnar porque no podran con lo que viene. Afotunados los que puedan presenciar la transicion dimensional. Adelante Luz sigue despertando a todos estos dormidos!
Anonimo depierto.
Anónimo ha dicho que…
Yo me he dado cuenta que muchas - o sera todas?- de las cosas que compramos fuera de nuestro rubro de gasto basico del hogar corresponden a necesidades creadas por nuestro entorno. No digo que sea malo o incorrecto hacerlo, si no que nos muestra una de nuestras debilidades: el tratar de encajar adquiriendo articulos, el compensar nuestras carencias no materiales con cosas. Lo que si es malo es que por mucho tiempo uno puede estar convencido de que todas esas cosas si son necesarias... cuando nos daremos cuenta?
Hugo
Ana Maria ha dicho que…
Segun dice una mujer a quien admiro, respeto y quiero - Isha - y, segun dicen otros tantos que aun no conozco pero conocere, el problema no es tener o no tener cosas materiales sino el apego que uno tiene a ellas....
Anónimo ha dicho que…
Es muy esperanzador para mi, encontrar este articulo, cuando estoy tratando de encontrar maneras de mejorar mi vida espiritual, en particular lo concerniente a disciplina personal, en el diario vivir; Porque hay cosas que me causan placer, pero que a la larga, me dejan un vacio interior.
Gracias por compartir
Gustavo Monsalve ha dicho que…
Hola prima para que veas que si estoy leyendo tus articulos, los cuales me gustan mucho. Sigue así para adelante con esta iniciativa de contribuir con tu pensamiento y palabra al lector. Y si el consumismo es una fantasma, que nos envuelve en una concepción solo de necesidades y satisfacciones que a la larga son inventos que opacan lo verdadero y esencial de nuestro ser.

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