¿PORQUÉ LLEVAR UN BLOG?

Decidí llevar un blog mientras atravesaba por una larga y oscura noche del alma, que a decir verdad no estoy segura de que haya pasado, porque es posible que simplemente me haya acostumbrado a la oscuridad. En aquella época comprendí que contarle mis problemas a los demás no me resultaba funcional, en el mejor de los casos algunos me escuchaban y no podían hacer nada al respecto, muchos de ellos aprovechaban el momento para contarme sus problemas en momentos en que yo estaba poco apta para escucharlos, en el peor de los casos estaban aquellas personas que pudiendo hacer algo por ayudarme, no querían hacerlo, lo cual me sumergía en una etapa de reflexión  que me distanciaba de ellos temporalmente hasta que comprendía la perfección en medio de lo que yo llamaba caos.

Para mi escribir siempre ha sido terapéutico, cuando escribo puedo ver mi historia en el papel, y por más cruel que ésta sea, se convierte en hermosa cuando la escribo, accedo la crudeza de la realidad mientras me voy despojando del dolor que ella implica, y se van dibujando los aprendizajes para mi en la medida en que escribo una experiencia, de alguna manera la escritura me revela secretos de la vida, de mis experiencias y de mi misma que no se me revelan en otras circunstancias, ni siquiera de manera oral.

Pero una de las experiencias que me inspiró más a llevar un blog fue dirigir rituales de velas, mis amigas suelen invitarme a sus casas para que lo haga, porque les gusta la manera como me comunico con las velas y como elaboro su lectura. Durante el tiempo que llevo realizándolo (aproximadamente 10 años) muy contadas veces me he encontrado con personas que superan el ejercicio de atención, concentración y memoria con que abro el ritual, lo cual me llevó a reflexionar sobre la inversión de tiempo y energía que implica comunicarse con los demás, para que al final resulte que de esa comunicación sólo se asimiló un porcentaje muy reducido, sin contar con que hay información que vuela sobre la cabeza de la gente sin rozarlos siquiera un poco.



Por eso pienso que la mejor manera de comunicarse es por escrito, la gente que realmente quiere recibir tu mensaje te lee, y no puede interrumpirte para agregar su opinión, o para poner objeciones sobre el tema, sin contar con que es más posible que asimilen mejor el contenido del mensaje que de manera oral. Pensando en que me gusta compartir mucho más que mis experiencias, el fruto que cada una trae consigo con la gente, decidí documentar de alguna manera mi tránsito por esta encarnación.

Algunas amistades me escriben pidiendo exclusividad con mis experiencias, el ego de ellos se resiente porque no les doy exclusividad “no me siento cómodo sabiendo que le escribes lo mismo a un montón de gente” suelen  decir. Llevar un blog me da la certeza de que quienes me leen, me están escuchando de verdad, que no me están interrumpiendo para ponerse a la defensiva y para volver y hablar de si mismos. Pienso también que quienes me leen, pueden ver mis entrañas y saber más de mí, posiblemente de lo que yo misma sé, lo cual me parece una interacción más real y honesta. Mis amigas que me leen, suelen hacerme comentarios que dan inicio a conversaciones en donde siempre salimos muy nutridas ambas partes. Y aunque a muchos les parece que ésta es una manera impersonal de relacionarse, quizá no estemos aún preparados para relacionarnos con más autenticidad en persona, en donde lo que veo es que el otro termina perdido en el laberinto de su propio yo.

A menudo me encuentro con amigos y me confiesan que no leen mi blog, que no tienen idea de qué está pasando con mi vida, quieren que les cuente de mí, y pensaran que soy egoísta porque no me siento a repetir mis historias para ellos, pero es que una de las razones por la que elegí llevar un blog es porque el blog no me permite quedarme sentada llorando sobre un artículo, sino que me permite avanzar y soltar las experiencias tristes y observar el flujo de la vida y como yo fluyo con ella, me libera de la victimización, por eso no repito de manera oral mis historias, las escribo, están ahí para quien de verdad se interesa por mí, pero más que por mí, por lo que también pueden obtener de mi experiencia, los que no me leen simplemente están ejerciendo su libre albedrío y están determinando que no les intereso tanto como mi ego quisiera, y no hay nada que pueda hacer para cambiar eso.

La vida es como un cuaderno que escribimos a diario con nuestras experiencias, no sabemos si tendremos memoria para recordar las páginas que escribimos, los amigos son aquellos que escriben esas páginas con nosotros, entran y salen de los capítulos de nuestra novela; y llevar un blog ha ampliado mi concepto de amistad, ahora tengo amigos cuyos rostros jamás he tocado, pero cuyos diálogos toman forma en la pantalla de mi computadora y con frecuencia toman forma real, representada en actos de servicio y de generosidad, quizá todos somos amigos, y sólo estamos atrapados en  conceptos que no nos permiten disfrutar de la interacción que todos tenemos por el sólo hecho de compartir esta maravillosa experiencia llamada vida.


Comentarios

Alejandro Hernández ha dicho que…
Lo que se escribe eso se es, hay que darle un sentido a la vida y a la escritura, hay que manejar diversos lenguajes para comunicarnos con seres maravillosos, alguien que escribe en primera instancia me indica que es libre y ese es el primer elemento de la felicidad. Gratitud a tí y tus escritos Lumediana.

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