¿BUSCANDO EN EL LUGAR EQUIVOCADO?

A raíz del atentado que realizó un joven nigeriano llamado Umar Faraouk Abdulmutallab, en un vuelo que estaba a punto de aterrizar en Detroit el pasado viernes, las autoridades han informado que los pasajeros observarán un incremento en las medidas de seguridad tanto de vuelos domésticos como internacionales para mejorar la seguridad.

Ya no sé si reírme de este tipo de noticias o ponerme a llorar, me llama la atención que las medidas de seguridad siempre las "sufren" literalmente los pasajeros, como si lo que se sube a bordo de un avión sólo pudiera subirlo un pasajero. Lo curioso es que mientras más se incrementan estas supuestas medidas de seguridad la cosa parece empeorar o bien porque la creatividad del terrorista se ve puesta a prueba o bien porque las autoridades "competentes" tienen sus ojos puestos en otras miras.




En el aeropuerto de Fort Lauderdale el condado de Broward incrementó el salario para los empleados que tienen acceso a la zona de máxima seguridad el primero de octubre del 2007 a $12.51 la hora, entre otras cosas porque eso asegura de alguna forma que los empleados esten satisfechos con sus salarios y evitar ser tentados con sobornos, no obstante hasta la fecha, una gran mayoría siguen ganando $8.75 la hora, y el trato a estos empleados es de categoría explotación por no decir esclavitud.

Las condiciones en que estos empleados trabajan son adversas y precarias, escribir sobre ellas me ocuparía más que un solo artículo.

Aunque desconozco las condiciones laborales de los empleados de otros aeropuertos, no hace falta ser un genio para suponer que la diferencia no debe ser significativa. Por eso no sería nada extraño que algún empleado mal pago, descontento con su salario y con el trato laboral que recibe, decida ponerle precio a su valioso badge de seguridad que le permite acceso al trozo de cielo al que los terroristas aspiran a entrar antes de llegar a su verdadero reino celestial.

Pero las autoridades no lucen muy interesadas en legislar a este respecto, el sindicato de algunos de los empleados de Fort Lauderdale (Unite Here) que aún no reciben su aumento no hace nada al respecto por hacer valer este derecho, pese a que ha sido fuertemente presionado para hacerlo. Cuando otro sindicato (Workers United) trató de entrar en la compañía e hizo una fuerte campaña para representar a los trabajadores, una jugada maestra y misteriosa se realizó con el apoyo de la misma empresa para evitar que workers United entrara, quedando en evidencia que Unite Here es sólo un sindicato patronal más.

El mismo condado de Broward tampoco hace nada por hacer cumplir esta ley, dirán que no les compete, que les basta con anunciar la ley que determina que este salario debe aumentarse.

Me pregunto si bajo esta premisa sirve de algo el excelente desempeño de la TSA, cuyos agentes además de hacer un excelente trabajo en la zona de abordaje de pasajeros, están al pendiente en en interior del aeropuerto de los mismos empleados y asegurándose que no se incumplan los reglamentos internos, no obstante asombra la creatividad de algunos empleados para burlar algunas reglas sin que los agentes se percaten de ello.

Y es que el otro punto neurálgico de este asunto son los procesos de selección de los empleados de algunas zonas del aeropuerto de Fort Lauderdale, donde los perfiles de los empleados dejan mucho que desear, y donde uno no se explica como consiguieron pasar el estudio previo de antecedentes judiciales al que se es sometido por la oficina de seguridad del condado de Broward.
Con tantos intereses ocultos como confiar en que las medidas de seguridad que se incrementan y que están enfocadas exclusivamente en el pasajero sean funcionales y sean las que verdaderamente nos garantizan la seguridad mientras volamos.

Mientras tanto nadie sabe de que manera siguen subiendo artefactos peligrosos a los aviones, o como transportan droga, quizá sea porque están buscando en el lugar equivocado.

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