OTRA NAVIDAD EN CAUTIVERIO.

Hace unos meses adopté a Carlos José Duarte intendente de la Policía, secuestrado desde el 12 de julio de 1999 durante un ataque de las FARC a la estación de policía de Puerto Rico (Meta, Colombia). En esta ocasión los guerrilleros secuestraron 19 policías, de los cuales cinco permanecen aún en cautiverio. Su hijo era apenas un bebé de meses, cuando Carlos José fue secuestrado. Hoy el niño está cursando cuarto de primaria, le encanta el fútbol y siempre ocupa el primer lugar en el colegio. Jennifer, la hija que tenía 8 años, ya tiene 16, y se ha convertido en una promesa del baloncesto. Este año se gradúa de bachillerato y no espera menos que estar con su papá para compartir ese momento (fuente www.semana.com)

En sus más recientes pruebas de supervivencia, entregadas a la opinión pública a finales de Agosto, le envía un saludo especial a su esposa Gloria, a sus hijos Jennifer Paola, Carlos Andrés y Natalia Andrea. Le dice a su esposa que no se preocupen tanto porque “la ‘situación’ tarde o temprano deberá superarse”. En cuanto a su enfermedad les dice a sus familiares que Alan Jara puede darles más información, ya que él conoce todo lo que ocurrió en cautiverio. Y pide más información sobre su familia porque quiere conocer todo lo que está pasando con ellos.




Este es el programa para adoptar un secuestrado que tiene la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Sabana en Bogotá Colombia, quienes participamos de este proyecto, nos comprometemos con difundir a través de los medios no solo ésta campaña, sino de hacer eco en la reclamación de la libertad de todos los secuestrados de Colombia. También les otorgamos apoyo a través de programas de radio y medios de comunicación que están habilitados para hacerles llegar nuestro mensaje de esperanza, de luz y de amor. Sabemos por las declaraciones de quienes ya han sido liberados que ellos tienen acceso a la radio después de las cinco de la tarde, dados los lugares en donde los tienen retenidos y donde parece llegar mejor la señal después de ésa hora. Aunque la mayoría de estos programas radiales se emiten prácticamente en la madrugada muchas personas se trasnochan para hacerle llegar un mensaje de esperanza a los secuestrados.

En ésta época es donde el dolor del cautiverio se recrudece más, y la soledad para ellos se hace más pesada, no alcanzo a imaginarme lo que es estar privado de la libertad durante tantos años y ver llegar una nueva navidad en la que no podré ver el rostro de mis seres queridos.

Por cierto usted también puede adoptar un secuestrado, nunca sabemos lo valioso que es para ellos escucharnos, hasta que leemos sus testimonios y nos damos cuenta como una sola voz de aliento en una noche oscura y solitaria hace la diferencia en alguien que posiblemente ha perdido la fe y ha renunciado a seguir viviendo. La idea de estar privados de la libertad y además olvidados por el resto del mundo que siguen inmersos en sus propias ocupaciones, es un peligroso coctel para un secuestrado, por eso el aporte que podemos hacer mediante el programa de adopción es mas que un acto de amor un acto humantitario.

Imagenes proporcionadas por adopta un secuestrado

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