EL SILENCIO DEL BUITRE

Hace unos días observaba la interacción de una mujer con su hijo de ocho años, el niño no sólo tiene el control sobre ella, sino que además resulta bastante difícil interactuar con él, tiene un egocentrismo exagerado, es insolente, agresivo pasivo y dominante. No disfruta de un mínimo de respeto por su madre y menos aún por cualquier otro adulto. Ese pobre niño ignora lo que son figuras de autoridad. Llegó al extremo de cuestionar una inversión de dinero que ella estaba haciendo, porque él parece considerar en que se debe o no gastar su madre el dinero, por un momento me pareció que el rol del niño era más el de una pareja que el de un hijo.

Y aunque soy una admiradora de los niños contemporáneos que cuestionan todo y que son precoces, en este caso, no veía un niño precoz con un buen uso de su inteligencia y si más bien un pequeño verdugo cuya tiranía estaba siendo alimentada por su madre.

Y es que algunas madres y padres, piensan que la permisividad con los hijos es respeto o es dejarles ser ellos mismos, pero no se percatan que éste es otro rostro que adquiere el maltrato y la falta de compromiso con la maternidad/paternidad.

Los niños necesitan tener sus primeros modelos de autoridad en casa. De esa manera estarán listos para respetar las figuras de autoridad con que se van a encontrar en la sociedad.




También están aquellas madres que incluso cuando sus hijos son adultos tienen una peculiar interacción con ellos, muchas lo hacen como si ellos siguieran siendo unos niños, la manera como se paran al lado con los brazos en jarras sobre su cintura, desafiantes y ese tono de voz autoritario, para pedirles "favores" y los pobres hijos lidiando con su clase y su compostura para ser firmes sin ser groseros, esas escenas siempre me perturban, me inquietan, sobre todo porque traslucen deudas emocionales no expresas, de esas deudas que ambos saben que tienen, pero de las que jamás hablarían.

En las familias con frecuencia hay una falsa unión mediante oscuros secretos o mediante tácitos acuerdos de deudas emocionales que ni el uno quiere pagar, ni el otro quiere cobrar, porque entre otras cosas nos hemos adherido al cuarto mandamiento.

La crisis actual que vive la estructura familiar nos deja al desnudo que estas deudas emocionales deben ser saldadas antes de que mucha gente tenga que pagar por ello. Los adolescentes salen a cobrar esas deudas que tienen con su padres en los colegios o en su vida social, andan armados y atacan indiscriminadamente. Siempre pienso a quién en realidad querían atacar estos niños, y las respuestas siempre son una duda, quizá a unos padres permisivos que no les han permitido establecer sus propios limites o quizá a unos padres dominantes que no les han permitido reunirse con lo mejor de si mismos.

Cuando observo estos cuadros de madres maltratando a sus hijos con una agresión pasiva aún después de tantos años y avaladas por la sociedad porque entre otras cosas nadie lo cuestiona, o a pequeños tiranos agrediendo a sus madres, observo dos actores representando un papel en la obra teatral llamada vida, sé que sus almas en algún plano están despiertas y se están riendo de sus actuaciones, pero un niño que ve eso, y que lo tiene que vivir, no tiene la visión desarrollada para verlo de esa forma, y quizá quiera hacerle vivir lo mismo a sus propios hijos. Entonces pienso en Elfriede Jelinek* y su frase que en estos casos parece encajar perfectamente "La familia, ese buitre, se considera a si misma animal doméstico"

Elfriede Jelinek En su libro “Lust” (deseo)


Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Muy de acuerdo con tu percepciòn, lamentablemente ya no se tiene en cuenta tampoco la voz de la experiencia o serà que cada padre quiere vivir su experiencia a su manera?'
Anónimo ha dicho que…
La dinamica familiar que vive el mundo "moderno" esta en tela de juicio.

Ese teje-maneje entre padres e hijos, que en algunas relaciones no son nada mas que manupulaciones, ha venido deteriorando los valores familiares que algun momento fueron bases firmes para un crecimiento sano en familia con experiencias y aprendizajes valiosos para cada uno de sus miembros independiente a su papel- padre o hijo-.
Este articulo, al igual que muchos otros abre las puertas para pensar, asimilar y discernir.
Me gusto mucho tu articluo Lulu.
Clemencia Huertas
Lumediana ha dicho que…
Clemencia has puesto la palabra que olvidé "manipulación" esa parece ser la base de las relaciones entre algunas madres/padres e hijos. Gracias por tus aportes lo mismo que al anónimo de arriba.
Carlos Pina ha dicho que…
El mundo actual es complejo y lleno de gran incertidumbre. Las parejas hoy en dia deben reflexionar como enfrentar las nuevas realidades que tienen en su vida cotidinana con sus hijos con nuevos niveles de autoconciencia para manejar estos cambios con mayor acierto y efectividad
Anónimo ha dicho que…
Muy acertado el articulo. Me parece que esa falta de respeto que aprenden desde tan jovenes es uno de los grandes problemas de la sociedad moderna. No respetan ni a los padres, nadie les ensena principios y la religion/espiritualidad brilla por su ausencia! Vamos por mal camino!

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